- Hmmm... tengo frío... no me puedo mover bien... ah, estoy en mi saco de dormir... ¿qué es esto que me estoy clavando? es mi abrigo, tengo el walkman en el bolsillo... ¿y ese ruido? - plonk, plonk, plonk... ¡plonk!... plonk, plonk, plonk... ¡plonk!... plonk, plonk, plonk... ¡plonk!... - Alguien está jugando al baloncesto ahí fuera... la canasta debe estar en el otro lado del muro. ¿Dónde dejé mis zapatillas? el salón... están en el salón... el suelo está frío... por suerte, tengo los calcetines puestos... ¿mojado? ¿qué cojones acabo de pisar? hay un cubo de fregar al lado... voy a cambiarme los calcetines y a calzarme.
Abro la puerta y salgo al campo. Ahí fuera están las dos perras. La bastarda rottweiler de ochenta kilos a la que no había visto hasta ahora me mira y empieza a gruñir. Lentamente retrocedo hasta la casa y cierro la puerta detrás de mí. Al cabo de unos minutos llegan Omar y Javi de jugar al baloncesto al otro lado de la casa. Salgo con ellos y la perra parece no prestarme más atención. Es todo un alivio.
Salieron algunos más y nos pusimos a desayunar unos croisants de chocolate. Después nos pusimos a recoger las cosas de la cena. Tengo el perolo vació de la sangría, sólo con los restos de fruta en el fondo. Miro a las perras. Vuelvo a mirar los restos de fruta empadados en alcohol. Vuelvo a mirar a las perras y les lanzo un par de piezas. Hay una diferencia fundamental entre perros y gatos que hace que yo me decante por los primeros: los perros son unos borrachuzos.
Una vez se hubieron levantado el resto de la gentecilla, nos pusimos a... comer. Preparar comida para doce personas es complicado, sobre todo cuando la cocina es pequeña y se meten seis personas en ella. Así que sucedió lo inevitable: como somos gente muy educada y no nos gusta que unos empiecen antes que otros, a los que les tocaron los platos hechos al principio tuvieron que comer frío.
A la hora de fregar los platos, alguien me miró a mí y dijo "que frieguen los que no han hecho nada". ¡Pero serás joputa! ¡Seis personas en una puta cocina de mierda no son seis personas cocinando! En fin, no sirve de nada que ahora me cague en la puta madre de todo el mundo, y además estaría muy feo, pero fregar los platos de arroz con tomate de doce personas en una pila que había en el exterior de la casa y con el agua gélida es algo que no olvidaré en mucho tiempo. Sobre todo porque el resto de la gente estaba tocándose los huevos. Hijos de puta...
A diario ocurren muchas gilipolleces graciosas que contarle a los colegas. A veces simplemente uno tiene ganas de pegar un par de gritos porque está harto de todo. En ocasiones sólo se busca provocar. Para todo eso está este blog.
sábado, marzo 26, 2005
lunes, marzo 21, 2005
más de pueblo que las amapolas (II)
Nos acercamos a la hoguera, en torno a la cual están reunidos el resto de colegas. Saludamos y nos metemos en la casa a dejar el equipaje (el saco de dormir, básicamente).
Volvemos a la hoguera, a sentarnos tranquilamente alrededor del fuego. No hay sillas para todos, así que habría que ir a la casa a por más... es demasiado trabajo, un adoquín y unos tocones que hay a mano harán de asiento para los menos remilgados.
Nos sentamos a calentarnos un poco y a echar unos traguillos. Se está muy bien con los cubatillas alrededor del fuego... si no fuese porque éste va menguando. Hay que echar más leña. Por lo visto tenemos que cotarla nosotros mismos con un hacha de unos maderos ya talados. ¡Cojonudo, dadme un hacha que ya voy borracho!
Al grito de ¡ORIEEEEENT! me lanzo como un salvaje, hacha en mano, a por los leños. Mi furia bárbara acaba con ellos al instante (o al menos eso es lo que me parece a mí). Todavía me sorprendo cuando miro hacia abajo y veo que tengo todos los dedos de los pies. No tarda alguien en venir a pedirme el hacha... por lo visto los objetos peligrosos son para los borrachos como los lapiceros para los tontos.
Ya tenemos un fuego hermosote, así que esperamos pacientes a que se vayan formando las brasas. Cuando se van extinguiendo las llamas alguien repara en que hay que montar una plataforma para colocar las parillas... Coño, que son normas básicas, eso se hace antes, también por seguridad. Colocamos unos ladrillos alrededor de la hoguera intentando quemarnos lo menos posible.
Le pegamos cuatro leches bien dadas a las maderas que aún arden para que se rompan y formen las brasas rápidamente. Colocamos las parrillas sin demasiados remilgos ni limpiezas previas... que lo que no mata engorda y esto no es ningún campamento de nenazas.
Había unos 4 kilos de panceta para asar, por lo que se intentó empezar a despachar lo antes posible en las dos parrillas. No tardan en surgir las disputas, ya que uno de los presentes tiene algún problemilla con la panceta (por eso de las grasas, creo, a lo mejor al final sí que va a ser un campamento de nenazas)... en fin, que el menú alternativo para el chico consiste en choricillos y sardinas.
La solución inteligente al problema es destinar una de las parrillas a hacer chorizos mientras que la otra sigue con la panceta y dejar el pescado para el final, ya que como todos sabemos, una vez que has frito pescado en una parrilla todo lo que frías después va a tener sabor a pescado. No sé cuántas veces pude decirlo. No sé si se podría gritar más alto. El caso es que vaya usted a saber por qué, a alguien se le metió en los cojones que había que hacer el puto pescado antes que el chorizo. Olé tus huevos, intrépido cocinero. Ya has demostrado que eres más chulo que nadie y que se tiene que hacer tu voluntad, aun cuando el interesado dijo explícitamente que le daba igual comer antes el chorizo.
El desaguisado culinario se intentó camuflar con abundantes dosis de alcohol. Y la cosa surtió efecto, oiga. Pero para lo del frío la cosa no es tan sencilla... no sé cómo se lo montan los rusos con el vodka, pero yo seguía congelado. Por eso muchos de nosotros arrimábamos los pies a las brasas... hasta que empezaba a oler a goma quemada.
Mientras algunos nos colocábamos oliendo los vapores de nuestras zapatillas, a Nacho se le ocurrió sacar la guitarra para amenizar la velada. La idea estuvo guay, si no fuese porque él tocaba y luego cada uno cantaba lo que mejor le parecía. Yo seguía bebiendo. Hubo un momento en el que mis aburguesados amigos y yo nos pusimos a cantar canciones revolucionarias.
Cuando se extinguió por completo se pensó que una buena idea sería meter las brasas en una gran marmita a modo de brasero y llevarla dentro de la casa para que calentase algo el ambiente. Entramos todos en la casa y empezaron a poner música. Yo estaba bastante cocido y me tumbé en el sofá, intentando echar alguna cabezada entre el jaleo. No hubo manera.
Una vez se hubo calmado el ambiente, nos distribuimos por las camas. Me asignaron una litera que daba un poco de yuyu... era muy estrecha, muy alta y sin ningún tipo de elemento para prevenir caidas. Solicité un traslado a algo más cerca del suelo y me tocó un colchón al lado de la perola de las brasas. El ambiente estaba un poco cargado por el humo, lo cual también acojona un poco cuando uno está a ras de suelo. Para evitar posibles asfixias sacamos el perolo y abrimos las ventanas de par en par para que se ventilase la casa. Al final hacía frío y olía a humo.
A partir de aquí cada uno tiene una versión distinta de la noche, según dónde estuviese durmiendo. Le he pedido a varios de los allí presentes que me contasen lo que sucedió desde su perspectiva, y aquí van algunos relatos:
Figura's Night
* La misma litera en la que yo me negué a dormir, por la altura, la estrechez y la poca distancia con el techo. Qué huevos, Javi.
** Lo que el Figura pretende decir es "más frío", así que "seguro que menos" (temperatura).
Quedan más relatos de otros protagonistas, y la narración de las peripecias que acontecieron al despertarnos y al volver a nuestras casas... joder, qué chollo, ¡esto da para un par de posts más!
Volvemos a la hoguera, a sentarnos tranquilamente alrededor del fuego. No hay sillas para todos, así que habría que ir a la casa a por más... es demasiado trabajo, un adoquín y unos tocones que hay a mano harán de asiento para los menos remilgados.
Nos sentamos a calentarnos un poco y a echar unos traguillos. Se está muy bien con los cubatillas alrededor del fuego... si no fuese porque éste va menguando. Hay que echar más leña. Por lo visto tenemos que cotarla nosotros mismos con un hacha de unos maderos ya talados. ¡Cojonudo, dadme un hacha que ya voy borracho!
Al grito de ¡ORIEEEEENT! me lanzo como un salvaje, hacha en mano, a por los leños. Mi furia bárbara acaba con ellos al instante (o al menos eso es lo que me parece a mí). Todavía me sorprendo cuando miro hacia abajo y veo que tengo todos los dedos de los pies. No tarda alguien en venir a pedirme el hacha... por lo visto los objetos peligrosos son para los borrachos como los lapiceros para los tontos.
Ya tenemos un fuego hermosote, así que esperamos pacientes a que se vayan formando las brasas. Cuando se van extinguiendo las llamas alguien repara en que hay que montar una plataforma para colocar las parillas... Coño, que son normas básicas, eso se hace antes, también por seguridad. Colocamos unos ladrillos alrededor de la hoguera intentando quemarnos lo menos posible.
Le pegamos cuatro leches bien dadas a las maderas que aún arden para que se rompan y formen las brasas rápidamente. Colocamos las parrillas sin demasiados remilgos ni limpiezas previas... que lo que no mata engorda y esto no es ningún campamento de nenazas.
Había unos 4 kilos de panceta para asar, por lo que se intentó empezar a despachar lo antes posible en las dos parrillas. No tardan en surgir las disputas, ya que uno de los presentes tiene algún problemilla con la panceta (por eso de las grasas, creo, a lo mejor al final sí que va a ser un campamento de nenazas)... en fin, que el menú alternativo para el chico consiste en choricillos y sardinas.
La solución inteligente al problema es destinar una de las parrillas a hacer chorizos mientras que la otra sigue con la panceta y dejar el pescado para el final, ya que como todos sabemos, una vez que has frito pescado en una parrilla todo lo que frías después va a tener sabor a pescado. No sé cuántas veces pude decirlo. No sé si se podría gritar más alto. El caso es que vaya usted a saber por qué, a alguien se le metió en los cojones que había que hacer el puto pescado antes que el chorizo. Olé tus huevos, intrépido cocinero. Ya has demostrado que eres más chulo que nadie y que se tiene que hacer tu voluntad, aun cuando el interesado dijo explícitamente que le daba igual comer antes el chorizo.
El desaguisado culinario se intentó camuflar con abundantes dosis de alcohol. Y la cosa surtió efecto, oiga. Pero para lo del frío la cosa no es tan sencilla... no sé cómo se lo montan los rusos con el vodka, pero yo seguía congelado. Por eso muchos de nosotros arrimábamos los pies a las brasas... hasta que empezaba a oler a goma quemada.
Mientras algunos nos colocábamos oliendo los vapores de nuestras zapatillas, a Nacho se le ocurrió sacar la guitarra para amenizar la velada. La idea estuvo guay, si no fuese porque él tocaba y luego cada uno cantaba lo que mejor le parecía. Yo seguía bebiendo. Hubo un momento en el que mis aburguesados amigos y yo nos pusimos a cantar canciones revolucionarias.
Cuando se extinguió por completo se pensó que una buena idea sería meter las brasas en una gran marmita a modo de brasero y llevarla dentro de la casa para que calentase algo el ambiente. Entramos todos en la casa y empezaron a poner música. Yo estaba bastante cocido y me tumbé en el sofá, intentando echar alguna cabezada entre el jaleo. No hubo manera.
Una vez se hubo calmado el ambiente, nos distribuimos por las camas. Me asignaron una litera que daba un poco de yuyu... era muy estrecha, muy alta y sin ningún tipo de elemento para prevenir caidas. Solicité un traslado a algo más cerca del suelo y me tocó un colchón al lado de la perola de las brasas. El ambiente estaba un poco cargado por el humo, lo cual también acojona un poco cuando uno está a ras de suelo. Para evitar posibles asfixias sacamos el perolo y abrimos las ventanas de par en par para que se ventilase la casa. Al final hacía frío y olía a humo.
A partir de aquí cada uno tiene una versión distinta de la noche, según dónde estuviese durmiendo. Le he pedido a varios de los allí presentes que me contasen lo que sucedió desde su perspectiva, y aquí van algunos relatos:
Figura's Night
Lo reconozco, yo quería acostarme con Javi, en su cama, pero tras recibir su negativa me dispuse a desenrollar mi saco de su funda. Nos acostamos, él en su cama y yo abajo, en el suelo, me tumbé dentro del saco y me di cuenta de que no era capaz de mantener todo el ron ingerido antes y fue cuando, linterna encencida en mano, mantuve una seria batalla contra mí mismo para no regurgitarme encima.
Mientras la linterna apuntaba a un cable negro que era la toma de luz de esa habitación, fue cuando me empecé a mosquear y comencé a decir en alto - Ehhhhhhh Javiiiiiiii que hay una cucaracha en el techo, cabrón, justo encima de miiii - a lo que me contestó - Pero cabrón ¿quieres acostarte ya? no es una cucaracha. - El caso es que no me lo creí y seguí chillandolo hasta que al día siguiente me convencí de que efectivamente era un cable ancho para una toma de luz.
Un poco mas tarde cedí en mi lucha y por si Javi tenía frío le puse una manta Lo Monaco de vómito por encima de las demás; él intuyó el desastre y me preguntó si le habia vomitado en la cama y yo borracho le prometí que no. Al confirmar que me confundí, me preguntó si al menos había podido evitar rociar el colchón que tenía debajo de mi saco, a lo que respondí lo mismo. Y volví a errar. Él, exasperado, se fue a intentar dormir entre dos sillas, estirado y tenso, estilo fakir, y yo medio muerto, borracho, congelado y con cargo de conciencia fui a prestarle mi saco para q no se helara. Tras su segunda negativa de la noche, se comenta que se mudo a una litera* y que después de media hora en ella, acabo en el altillo acojonado de frio y miedo y se puso a recoger la mierda de los demás ya con los primeros rayos del Sol.
Antes de eso, también fui a buscarle y dada mi consternacion, le pregunté ese mítico: Javi, ¿estas bien? - A lo que el me respondió - ¡Pero joputa! ¿y me lo preguntas tú? ¿eso no debería decírtelo yo? - en el apartado de rumores, agregaré que Iván (el chapas) fantasea aun con la idea de creerse el mismo que le desperté con el sonido de mis efluvios al caer sobre la cama de Javi, a lo que yo alego que eso es imposible: las mantas absorben la mayor parte del sonido.
No he pasado más frío en mi vida que aquel día, limpiando parte de lo desechado en esas condiciones, en camiseta y escuchando sólo el sonido de mi mandíbula repicando de frío, estaríamos a -6 ó así; ya que me molesté en ver las temperaturas en el teletexto al llegar a casa y dado q eso era un páramo infame, pues seguro que más**.
Sr. Fortran, así fue y así se lo hemos contado.
* La misma litera en la que yo me negué a dormir, por la altura, la estrechez y la poca distancia con el techo. Qué huevos, Javi.
** Lo que el Figura pretende decir es "más frío", así que "seguro que menos" (temperatura).
Quedan más relatos de otros protagonistas, y la narración de las peripecias que acontecieron al despertarnos y al volver a nuestras casas... joder, qué chollo, ¡esto da para un par de posts más!
miércoles, marzo 09, 2005
más de pueblo que las amapolas (I)
Volvemos con una batallita, aunque no está muy fresca, ya que relataré lo acontecido el fin de semana pasado en la finca de mi colega Jagore... se trata de una escapada rústica al más puro estilo "road movie".
La cosa no empezó con muy bien pie. Una gran desorganización a la hora de hacer las compras. Siempre nos pasa lo mismo... abundante alcohol y escasa comida. Que por otra parte, yo no me quejo, pero como muchos otros, prefiero beber con el estómago lleno.
El plan era que la mayoría de la gente iría allí al medio día y tres más llegaríamos por la tarde. Omar y yo teníamos que ir a recoger a Nacho a Leganés, ciudad en la que paso la mayor parte de mi vida y sólo conozco la Universidad y La Cubierta. Conseguimos llegar no demasiado tarde, y yo ya tenía unas cuantas llamadas perdidas de Nacho en el móvil (lo tenía apagado, ya que estaba casi sin batería) que se estaba congelando esperándonos.
Fuimos hasta el barrio a recoger el equipaje de Nacho y Omar y a pirarnos en el coche de Nacho, que es más grande que el Ibiza Makinero.
Nos subimos al coche. Nos asalta una duda:
- Oye... ¿cómo se llama el pueblo de Javi?
- Hmmm... ¿Serradilla?
- No jodas, ese es el de Extremadura.
- ¿Y no íbamos a Extremadura?
- No, coño, vamos al otro pueblo, que está en Toledo.
- Ya me parecía a mí un poco lejos para un solo día...
- Entonces... ¿cómo cojones se llama el pueblo?
- Ni puta idea.
- Cojonudo.
- ¿No lo sabías tú? Que eres el que conduce, tío.
- Qué va, anda saca el mapa y llamad a alguno de éstos.
- Que llame Omar, que yo estoy ya casi sin batería... (y sin saldo)
- Joder, tío, el Dani lo tiene apagado o fuera de cobertura...
- Llama al Toad...
- Tampoco.
- Joder, pues llama a Javi.
Al cabo de un rato, nos llama Dani:
- Tío, ¿que cómo se llama el pueblo?... Méntrida
- Coño, Méntrida, si me suena... Lo tengo localizado.
- Dice que se tarda unos tres cuartos de hora...
- Dile que en veinte minutos estamos allí.
Se pone en marcha la máquina infernal y nosotros con ella. Vamos escuchando a Los Panchos, cuando suena el móvil de Omar:
- ¿Que pillemos velas?
- ¿Estos tíos qué cojones se han fumado?
- Diles que ya hemos pasado Alcorcón, que no paramos ni de coña.
- Oye dile que te vaya diciendo cómo hacemos para llegar a la finca desde Méntrida...
- Han colgado.
Al cabo de 20 minutos llegamos a Méntrida. Hay llamada al móvil de alguno, para que nos indiquen. No nos aclaran nada. Nos guiamos por nuestro instinto. Nos llaman. Que vayamos a la entrada del pueblo.
Después de esperar un rato, aparecen nuestros colegas. Les seguimos. Nuestro instinto nos había servido muy bien (como a Luke Skywalker) y sólo al final nos habíamos despistado, pero estábamos bastante acertados en el camino que habíamos tomado. Llegamos a un camino de tierra, y Javi nos aconseja que dejemos el camino antes de bajar hasta la casa, ya que si llueve sería prácticamente imposible sacar el coche del barrizal. Hacemos el resto del camino andando.
Por el camino Iván comenta algo sobre las perras de Javi. Por lo visto tiene una bastarda de Rottweiler que pesa ochenta kilos. Eso acojona un poco.
Cuando llegamos a la cancela, hay una perraca enorme que nos recibe ladrando.
- ¿Y ésta es la perra bastarda?
- No, ésta es la pequeña.
- Ahm.
La otra perra no dio señales de vida en toda la noche (estaba por ahí durmiendo), pero Luna, la pequeña, se mostró bastante cariñosa.
La finca de nuestro colega Javi estaba bastante aislada de la civilización, sin agua corriente, sin electricidad, sin gas... "Cojonudo, Aventura en África" pensé. Pues no, estaba muy equivocado... en África no hace un frío de tres pares de pelotas. Aquí los grajos volaban a trompicones, qué narices, es que ni siquiera despegaban.
La noche no había hecho más que empezar...
La cosa no empezó con muy bien pie. Una gran desorganización a la hora de hacer las compras. Siempre nos pasa lo mismo... abundante alcohol y escasa comida. Que por otra parte, yo no me quejo, pero como muchos otros, prefiero beber con el estómago lleno.
El plan era que la mayoría de la gente iría allí al medio día y tres más llegaríamos por la tarde. Omar y yo teníamos que ir a recoger a Nacho a Leganés, ciudad en la que paso la mayor parte de mi vida y sólo conozco la Universidad y La Cubierta. Conseguimos llegar no demasiado tarde, y yo ya tenía unas cuantas llamadas perdidas de Nacho en el móvil (lo tenía apagado, ya que estaba casi sin batería) que se estaba congelando esperándonos.
Fuimos hasta el barrio a recoger el equipaje de Nacho y Omar y a pirarnos en el coche de Nacho, que es más grande que el Ibiza Makinero.
Nos subimos al coche. Nos asalta una duda:
- Oye... ¿cómo se llama el pueblo de Javi?
- Hmmm... ¿Serradilla?
- No jodas, ese es el de Extremadura.
- ¿Y no íbamos a Extremadura?
- No, coño, vamos al otro pueblo, que está en Toledo.
- Ya me parecía a mí un poco lejos para un solo día...
- Entonces... ¿cómo cojones se llama el pueblo?
- Ni puta idea.
- Cojonudo.
- ¿No lo sabías tú? Que eres el que conduce, tío.
- Qué va, anda saca el mapa y llamad a alguno de éstos.
- Que llame Omar, que yo estoy ya casi sin batería... (y sin saldo)
- Joder, tío, el Dani lo tiene apagado o fuera de cobertura...
- Llama al Toad...
- Tampoco.
- Joder, pues llama a Javi.
Al cabo de un rato, nos llama Dani:
- Tío, ¿que cómo se llama el pueblo?... Méntrida
- Coño, Méntrida, si me suena... Lo tengo localizado.
- Dice que se tarda unos tres cuartos de hora...
- Dile que en veinte minutos estamos allí.
Se pone en marcha la máquina infernal y nosotros con ella. Vamos escuchando a Los Panchos, cuando suena el móvil de Omar:
- ¿Que pillemos velas?
- ¿Estos tíos qué cojones se han fumado?
- Diles que ya hemos pasado Alcorcón, que no paramos ni de coña.
- Oye dile que te vaya diciendo cómo hacemos para llegar a la finca desde Méntrida...
- Han colgado.
Al cabo de 20 minutos llegamos a Méntrida. Hay llamada al móvil de alguno, para que nos indiquen. No nos aclaran nada. Nos guiamos por nuestro instinto. Nos llaman. Que vayamos a la entrada del pueblo.
Después de esperar un rato, aparecen nuestros colegas. Les seguimos. Nuestro instinto nos había servido muy bien (como a Luke Skywalker) y sólo al final nos habíamos despistado, pero estábamos bastante acertados en el camino que habíamos tomado. Llegamos a un camino de tierra, y Javi nos aconseja que dejemos el camino antes de bajar hasta la casa, ya que si llueve sería prácticamente imposible sacar el coche del barrizal. Hacemos el resto del camino andando.
Por el camino Iván comenta algo sobre las perras de Javi. Por lo visto tiene una bastarda de Rottweiler que pesa ochenta kilos. Eso acojona un poco.
Cuando llegamos a la cancela, hay una perraca enorme que nos recibe ladrando.
- ¿Y ésta es la perra bastarda?
- No, ésta es la pequeña.
- Ahm.
La otra perra no dio señales de vida en toda la noche (estaba por ahí durmiendo), pero Luna, la pequeña, se mostró bastante cariñosa.
La finca de nuestro colega Javi estaba bastante aislada de la civilización, sin agua corriente, sin electricidad, sin gas... "Cojonudo, Aventura en África" pensé. Pues no, estaba muy equivocado... en África no hace un frío de tres pares de pelotas. Aquí los grajos volaban a trompicones, qué narices, es que ni siquiera despegaban.
La noche no había hecho más que empezar...
martes, marzo 01, 2005
nueve de cada diez personas son el noventa por ciento
La mayoría de la gente piensa que la mayoría de la gente es tonta.
Yo todavía no he hablado con ningún tonto.
¿Qué te hace tan especial para estar por encima del resto?
Yo todavía no he hablado con ningún tonto.
¿Qué te hace tan especial para estar por encima del resto?
viernes, febrero 25, 2005
Ingeniería del Software en la Universidad
ó el arte de hacer el paripé.
Este artículo es una pequeña reflexión sobre lo que debería ser la Ingeniería del Software y lo que luego realmente es en el ámbito académico.
Para aquellos que no sepan qué es la Ingeniería del Software, se puede resumir brevemente en que es la disciplina que trata sobre cómo hacer Software (es decir, programas informáticos) usando técnicas de Ingeniería, siguiendo un proceso y unos estándares (por contraposición al desarrollo artesanal) para conseguir productos software de calidad y con los plazos y costes previstos.
¿Con qué nos encontramos en la Universidad? Básicamente con un "sálvese quien pueda". Chavales corriendo a la desbandada para cumplir plazos de entrega atroces, sin poner atención a lo que hacen, porque lo único que hay que justificar es un volumen de trabajo que se mide al peso sobre la documentación.
Recuerdo la primera asignatura introductoria a la Ingeniería del Software, en la que enseñaban a numerar las líneas de código de forma conveniente para hacer unos GOTO muy molones y a diseñar formularios mucho tufillo a los tiempos de COBOL. Aquella asigntura era el no-va-más, la impartía un carcamal salido que claramente favorecía a escotes y minifaldas. Vi a tías muy inútiles aprobar esa asignatura en revisiones a puerta cerrada, mientras que yo caía miserablemente por tener un poco de criterio y haberme permitido el lujo de llevarle la contraria al profesor en público. Aquel indivíduo me saludaba con una sonrisa malévola por los pasillos, seguramente pensando "tu culo es mío, chaval...". Al final aprobé la asignatura, creo que debido a que confundió mi examen con el de otro compañero que se llama de forma parecida (y que obviamente suspendió). Aún después de haberme aprobado me seguía sonriendo de forma maliciosa, seguramente confundido por su error.
Del siguiente par de asignaturas relacionadas con la Ingeniería del Software guardo mejores recuerdos. Nos enseñaron a hacer buenos diseños con UML, patrones, la metodología USDP, a seguir un estándar de documentación (el de la ESA) y también a ser críticos con el trabajo propio y ajeno. Ahí algunos aprendimos a hacer las cosas bien (o al menos intentar hacerlas, y si no se podía intentar justificarlo), pero otros mostraron una asombrosa capacidad para vender motos. Ahí es donde se vió quienes tenían madera de ingeniero, preocupándose por el diseño hasta el más mínimo detalle, mimando los diagramas y la redacción de los requisitos... y también quienes tenían madera de Minglanillez, que mostraban una caja de huevos y te decían que eso era un prototipo (gracias a Fuckowski por ser fuente de inspiración constante). Como los de los huevos no valen para ingenieros, seguramente acaben en algún puesto directivo donde estorben lo menos posible y cobren el máximo admisible.
La última asignatura de Ingeniería del Software que he tenido ya ha sido la repanocha... parece que ha sido un cursillo de Word, en el que de lo único que te tenías que preocupar era de presentar unos documentos bonitos y muy gordos. Se suponía que nos iban a enseñar a hacer estimación de proyectos, planificaciones, gestión de recursos... ¡pero no! ¿para qué? ¡si es más fácil romperle el ojete a los chavales con una cojo-práctica en la que el esfuerzo de corrección es mínimo porque se hace con una báscula! ¡así están distraidos y van dilatando el ano un poquito más, que falta les hará cuando trabajen!
Me jode enormemente esa gente que vive en el mundo de las piruletas, que se creen demasiado importantes para siquiera plantearse si la mierda de dibujo que ellos llaman diagrama tiene alguna coherencia, porque ya vendrá alguien detrás que hará que funcione. Cuando uno hace un diseño debería pensar que es él al que le va a tocar implantarlo... como en aquel anuncio de coches en el que decían que los ingenieros que los diseñaban pensaban en sus propias familias al crearlos.
Este artículo es una pequeña reflexión sobre lo que debería ser la Ingeniería del Software y lo que luego realmente es en el ámbito académico.
Para aquellos que no sepan qué es la Ingeniería del Software, se puede resumir brevemente en que es la disciplina que trata sobre cómo hacer Software (es decir, programas informáticos) usando técnicas de Ingeniería, siguiendo un proceso y unos estándares (por contraposición al desarrollo artesanal) para conseguir productos software de calidad y con los plazos y costes previstos.
¿Con qué nos encontramos en la Universidad? Básicamente con un "sálvese quien pueda". Chavales corriendo a la desbandada para cumplir plazos de entrega atroces, sin poner atención a lo que hacen, porque lo único que hay que justificar es un volumen de trabajo que se mide al peso sobre la documentación.
Recuerdo la primera asignatura introductoria a la Ingeniería del Software, en la que enseñaban a numerar las líneas de código de forma conveniente para hacer unos GOTO muy molones y a diseñar formularios mucho tufillo a los tiempos de COBOL. Aquella asigntura era el no-va-más, la impartía un carcamal salido que claramente favorecía a escotes y minifaldas. Vi a tías muy inútiles aprobar esa asignatura en revisiones a puerta cerrada, mientras que yo caía miserablemente por tener un poco de criterio y haberme permitido el lujo de llevarle la contraria al profesor en público. Aquel indivíduo me saludaba con una sonrisa malévola por los pasillos, seguramente pensando "tu culo es mío, chaval...". Al final aprobé la asignatura, creo que debido a que confundió mi examen con el de otro compañero que se llama de forma parecida (y que obviamente suspendió). Aún después de haberme aprobado me seguía sonriendo de forma maliciosa, seguramente confundido por su error.
Del siguiente par de asignaturas relacionadas con la Ingeniería del Software guardo mejores recuerdos. Nos enseñaron a hacer buenos diseños con UML, patrones, la metodología USDP, a seguir un estándar de documentación (el de la ESA) y también a ser críticos con el trabajo propio y ajeno. Ahí algunos aprendimos a hacer las cosas bien (o al menos intentar hacerlas, y si no se podía intentar justificarlo), pero otros mostraron una asombrosa capacidad para vender motos. Ahí es donde se vió quienes tenían madera de ingeniero, preocupándose por el diseño hasta el más mínimo detalle, mimando los diagramas y la redacción de los requisitos... y también quienes tenían madera de Minglanillez, que mostraban una caja de huevos y te decían que eso era un prototipo (gracias a Fuckowski por ser fuente de inspiración constante). Como los de los huevos no valen para ingenieros, seguramente acaben en algún puesto directivo donde estorben lo menos posible y cobren el máximo admisible.
La última asignatura de Ingeniería del Software que he tenido ya ha sido la repanocha... parece que ha sido un cursillo de Word, en el que de lo único que te tenías que preocupar era de presentar unos documentos bonitos y muy gordos. Se suponía que nos iban a enseñar a hacer estimación de proyectos, planificaciones, gestión de recursos... ¡pero no! ¿para qué? ¡si es más fácil romperle el ojete a los chavales con una cojo-práctica en la que el esfuerzo de corrección es mínimo porque se hace con una báscula! ¡así están distraidos y van dilatando el ano un poquito más, que falta les hará cuando trabajen!
Me jode enormemente esa gente que vive en el mundo de las piruletas, que se creen demasiado importantes para siquiera plantearse si la mierda de dibujo que ellos llaman diagrama tiene alguna coherencia, porque ya vendrá alguien detrás que hará que funcione. Cuando uno hace un diseño debería pensar que es él al que le va a tocar implantarlo... como en aquel anuncio de coches en el que decían que los ingenieros que los diseñaban pensaban en sus propias familias al crearlos.
sábado, enero 29, 2005
De borrachuzos y fiesteros
o de cómo beberse 25 minis de calimocho y vivir para contarlo al día siguiente.
Llevo madurando este post desde el día de la proeza, pero no me he decidido a publicarlo hasta que no he visto el homenaje al ron de mi colega el granadino en su weblog... así que aquí va mi particular homenaje a esa bebida mágica que tenemos los jebis... El Calimocho (a.k.a. Kalimotxo).
Pongámonos en situación. Fecha: viernes, 14 de Enero de 2005. He quedado con unos cuantos colegas para invitarles a unos calimochos con motivo de festejar apresuradamente mi cumpleaños debido a la inminencia de los exámenes.
Hemos quedado en tribunal a las 22:00. Yo me presento por allí a las 22:05 y hago inspección de la zona. No parece que haya rastro de ellos. Me bajo al metro, que se está calentito y es más entretenido. Decido acercarme al andén, para ver con qué frecuencia llegan los trenes. Me pongo las gafas para ver mejor por si me cruzo con ellos. Según estoy bajando por las escaleras, tres pringados que subían en las mecánicas se me quedan mirando. Me paro y les miro. Uno de ellos me increpa "gafón!". Pongo cara de "are you talkin' to me?" y le digo "¿qué?". Repiten "gafón!" y se empiezan a reir. Uno me tira una bola de papel. Acabo de ver Ong Bak recientemente, así que mi primera idea es saltar hacia la escalera mecánica, coger a uno por el cuello y meterle un codazo en la cara, pero es cierto que llevo las gafas puestas y paso de arriesgarme a que un par de gilipollas me las rompan y me jodan la noche. Me doy la vuelta y sigo bajando las escaleras.
En el andén hay algunas personas esperando al metro. Observo la situación, por si a los gilipollas de antes se les ocurre bajar a buscar problemas, pero pasan unos minutos y no hay rastro de ellos. Llega el tren. Me afano en observar a la gente que baja (las gafas ayudan en este momento), pero no parece que mis colegas vengan en él. Espero al siguiente convoy. Nada. Subo.
Me asomo a la calle precavido, pero qué más da, ya ni me acuerdo de la cara de los imbéciles. Ahí están mis colegas. Me echan la bronca por llegar tarde. Nos vamos a El Lozano, un bar conocido por regalar una tortilla por cada 25 minis. Estamos 5 personas, así que pedimos los 5 primeros de la noche. Me fijo en que al lado hay unas compañeras del colegio. Mini en mano, procedo a saludarlas. Me informan de que por lo visto van a hacer una quedada los compañeros de la promoción, por ser el décimo aniversario. Bien, siento algo de curiosidad por saber qué ha sido de algunos compañeros.
Burla burlando, los minis han caido y llega el 6º miembro de la comitiva. Aprovechamos para pedir 6 hamburguesas y 5 minis más. Suena mi móvil, por lo visto unos compañeros de la universidad se quieren apuntar a la proeza. Otros 5 minis más. Llega la novia de un colega con unas amigas. Otros 5 minis más. Lo gracioso es que los minis que estoy enumerando son a parte de los que se pidió cada grupo a título individual. Festival de móviles con cámara de fotos. Se acerca la hora de cierre del bar...
JEFEEEEEEEEEEEE!!! 5 MINIS MÁS Y LA TORTILLA!!!
La tortilla está un poco... asquerosa, pero qué más da. Es un trofeo a nuestra gesta. La satisfacción que nos da la sensación de un trabajo bien hecho compensa con creces las arcadas producidas al engullir esa tortilla de patatas ya fría.
Salimos del bar con los últimos minis en mano. Discusión chorra para ver a dónde vamos. Decidimos ir a un sitio que no recuerdo cómo se llama, pero en el que ponen musicote. Damos unas cuantas vueltas y cuando entramos están poniendo Getting Away With Murder, temazo de Papa Roach. Las amigas de la novia de nuestro colega se han acoplado de buena manera a nosotros (encantados de que haya chicas de marcha con nosotros) y se muestran algo reacias a permanecer en ese ambiente. Antes de que termine la siguiente canción ya está casi todo el mundo fuera del bar. Vaya éxito.
Para complacer a las niñas tenemos que ir a un sitio de pachanga alternativa que cierran a las 7 de la mañana (ya eran cerca de las 4). Nos indican mal y para cuando llegamos ya estamos más que repuestos de los minis de calimocho. Así que toca insuflarse unos cubatazos. La mayoría bebemos Brugal con Limón... coño, al final le acabo dando la razón al granadino.
Mientras tanto, Nacho le está comiendo la oreja a una de las chicas que se han quedado con nosotros (en el sentido metafórico, que no se preocupe su novia). Por lo visto le está hablando de las múltiples cualidades de un servidor, como si se tratase de un anuncio de cola-cao, para terminar diciéndole a la chica que me bese. Joder, Nacho, si de veras quieres echar un cable a un colega, deja que sea él el que hable con la chica. Si lo que querías era hacerte el guay, no tomes a los demás como tema de conversación, que lo que al final parece es que somos una panda de gilipollas que no sabemos hablar con una mujer.
Reprimendas aparte, los cubatas cayeron y al final empezó a sonar algo de buena música (REM, Red Hot Chili Peppers y no recuerdo qué más). Cerramos el garito y para casita, de buen humor y sin el menor indicio de cocimiento. Todo gracias a empezar bien la noche con 25 minis de calimocho y una tortilla.
Llevo madurando este post desde el día de la proeza, pero no me he decidido a publicarlo hasta que no he visto el homenaje al ron de mi colega el granadino en su weblog... así que aquí va mi particular homenaje a esa bebida mágica que tenemos los jebis... El Calimocho (a.k.a. Kalimotxo).
Pongámonos en situación. Fecha: viernes, 14 de Enero de 2005. He quedado con unos cuantos colegas para invitarles a unos calimochos con motivo de festejar apresuradamente mi cumpleaños debido a la inminencia de los exámenes.
Hemos quedado en tribunal a las 22:00. Yo me presento por allí a las 22:05 y hago inspección de la zona. No parece que haya rastro de ellos. Me bajo al metro, que se está calentito y es más entretenido. Decido acercarme al andén, para ver con qué frecuencia llegan los trenes. Me pongo las gafas para ver mejor por si me cruzo con ellos. Según estoy bajando por las escaleras, tres pringados que subían en las mecánicas se me quedan mirando. Me paro y les miro. Uno de ellos me increpa "gafón!". Pongo cara de "are you talkin' to me?" y le digo "¿qué?". Repiten "gafón!" y se empiezan a reir. Uno me tira una bola de papel. Acabo de ver Ong Bak recientemente, así que mi primera idea es saltar hacia la escalera mecánica, coger a uno por el cuello y meterle un codazo en la cara, pero es cierto que llevo las gafas puestas y paso de arriesgarme a que un par de gilipollas me las rompan y me jodan la noche. Me doy la vuelta y sigo bajando las escaleras.
En el andén hay algunas personas esperando al metro. Observo la situación, por si a los gilipollas de antes se les ocurre bajar a buscar problemas, pero pasan unos minutos y no hay rastro de ellos. Llega el tren. Me afano en observar a la gente que baja (las gafas ayudan en este momento), pero no parece que mis colegas vengan en él. Espero al siguiente convoy. Nada. Subo.
Me asomo a la calle precavido, pero qué más da, ya ni me acuerdo de la cara de los imbéciles. Ahí están mis colegas. Me echan la bronca por llegar tarde. Nos vamos a El Lozano, un bar conocido por regalar una tortilla por cada 25 minis. Estamos 5 personas, así que pedimos los 5 primeros de la noche. Me fijo en que al lado hay unas compañeras del colegio. Mini en mano, procedo a saludarlas. Me informan de que por lo visto van a hacer una quedada los compañeros de la promoción, por ser el décimo aniversario. Bien, siento algo de curiosidad por saber qué ha sido de algunos compañeros.
Burla burlando, los minis han caido y llega el 6º miembro de la comitiva. Aprovechamos para pedir 6 hamburguesas y 5 minis más. Suena mi móvil, por lo visto unos compañeros de la universidad se quieren apuntar a la proeza. Otros 5 minis más. Llega la novia de un colega con unas amigas. Otros 5 minis más. Lo gracioso es que los minis que estoy enumerando son a parte de los que se pidió cada grupo a título individual. Festival de móviles con cámara de fotos. Se acerca la hora de cierre del bar...
JEFEEEEEEEEEEEE!!! 5 MINIS MÁS Y LA TORTILLA!!!
La tortilla está un poco... asquerosa, pero qué más da. Es un trofeo a nuestra gesta. La satisfacción que nos da la sensación de un trabajo bien hecho compensa con creces las arcadas producidas al engullir esa tortilla de patatas ya fría.
Salimos del bar con los últimos minis en mano. Discusión chorra para ver a dónde vamos. Decidimos ir a un sitio que no recuerdo cómo se llama, pero en el que ponen musicote. Damos unas cuantas vueltas y cuando entramos están poniendo Getting Away With Murder, temazo de Papa Roach. Las amigas de la novia de nuestro colega se han acoplado de buena manera a nosotros (encantados de que haya chicas de marcha con nosotros) y se muestran algo reacias a permanecer en ese ambiente. Antes de que termine la siguiente canción ya está casi todo el mundo fuera del bar. Vaya éxito.
Para complacer a las niñas tenemos que ir a un sitio de pachanga alternativa que cierran a las 7 de la mañana (ya eran cerca de las 4). Nos indican mal y para cuando llegamos ya estamos más que repuestos de los minis de calimocho. Así que toca insuflarse unos cubatazos. La mayoría bebemos Brugal con Limón... coño, al final le acabo dando la razón al granadino.
Mientras tanto, Nacho le está comiendo la oreja a una de las chicas que se han quedado con nosotros (en el sentido metafórico, que no se preocupe su novia). Por lo visto le está hablando de las múltiples cualidades de un servidor, como si se tratase de un anuncio de cola-cao, para terminar diciéndole a la chica que me bese. Joder, Nacho, si de veras quieres echar un cable a un colega, deja que sea él el que hable con la chica. Si lo que querías era hacerte el guay, no tomes a los demás como tema de conversación, que lo que al final parece es que somos una panda de gilipollas que no sabemos hablar con una mujer.
Reprimendas aparte, los cubatas cayeron y al final empezó a sonar algo de buena música (REM, Red Hot Chili Peppers y no recuerdo qué más). Cerramos el garito y para casita, de buen humor y sin el menor indicio de cocimiento. Todo gracias a empezar bien la noche con 25 minis de calimocho y una tortilla.
domingo, enero 23, 2005
¿Tiempo de Jabber?
No sé si se trata de un ataque de denegación de servicio, o que los servidores de microsoft no dan a basto para atender a toda la gente que se conecta a msn messenger... pero el caso es que aquí hoy no se conecta ni el tato.
Estas cositas (y mi obsesión paranoica de que pretenderán cobrar por el servicio) hacen que uno se plantee darle boleto al omnipresente Messenger...
Pensaba rescatar un texto que escribí hace algún tiempo poniendo a parir al messenger y alabando las ventajas de Jabber, pero creo que todo se resume en que Jabber es un protocolo abierto y uno no está expuesto a la voluntad de una multinacional. Puedes montar tu propio servidor, puedes conectarte con el programa que te dé la gana (sin publicidad, sin que te espíen...), etc.
http://www.jabber.org
Estas cositas (y mi obsesión paranoica de que pretenderán cobrar por el servicio) hacen que uno se plantee darle boleto al omnipresente Messenger...
Pensaba rescatar un texto que escribí hace algún tiempo poniendo a parir al messenger y alabando las ventajas de Jabber, pero creo que todo se resume en que Jabber es un protocolo abierto y uno no está expuesto a la voluntad de una multinacional. Puedes montar tu propio servidor, puedes conectarte con el programa que te dé la gana (sin publicidad, sin que te espíen...), etc.
http://www.jabber.org
domingo, enero 16, 2005
Editores de texto
Hacemos un descanso en la sección intimista para retomar el tema friki.
Como ya dije hace un par de posts, voy a hacer una pequeña comparativa de algunos de los editores de texto más populares (es decir, los que mejor conozco o de los que más he oido hablar).
De cada editor haré un comentario personal sobre la impresión general que he tenido usándolo (o viendo a otros usarlo) de la que os podéis fiar o no, y luego pondré algunas características más objetivas como:
Licencia: son las condiciones de uso bajo las cuales se te permite utilizar el programa.
Plataforma: los sistemas operativos en los que funciona.
Tamaño: tamaño del fichero (instalador ó comprido) que se descarga desde internet (aproximado).
Plugins: indica si el programa es ampliable mediante extensiones.
Macros: indica si se pueden escribir pequeños programas que automaticen tareas del editor.
Edición de Código Fuente: indica si el editor está orientado para programar en algún lenguaje, y si hace reconocimiento léxico, sintáctico o semántico del código.
Internet: si tiene pijaditas como cliente FTP, lector de correo electrónico...
Diría que es un Notepad mejorado, con colorines y algunas cosillas. Como principal ventaja diría que es bastante ligero.
Licencia: Shareware.
Plataforma: Windows.
Tamaño: ~1MB.
Plugins: No.
Macros: expansión de texto simple.
Edición de Código Fuente: reconocimiento léxico para muchos lenguajes.
Internet: Cliente FTP, abre URLs en el texto.
Licencia: Freeware.
Tamaño: ~1MB.
Licencia: GPL.
Plataforma: X & Windows.
Tamaño: ~620KB.
Plugins: No.
Macros: extensible con el lenguaje de programación LUA.
Edición de Código Fuente: reconocimiento léxico para muchos lenguajes, autocompleta basándose en las palabras escritas anteriormente.
Internet: No.
Licencia: GPL.
Plataforma: Java.
Tamaño: ~2MB (todos los plugins ocupan mucho más).
Plugins: Muchos.
Macros: extensible con Jython y lenguaje propio.
Edición de Código Fuente: reconocimiento léxico para muchos lenguajes, y semántico para algunos usando el plugin CTAGS.
Internet: navegador, lector de noticias, cliente ftp, telnet...
Licencia: GPL.
Plataforma: Unix (consola), X Windows, Windows.
Tamaño: ~18MB.
Plugins: Bastantes.
Macros: extensible con e-lisp.
Edición de Código Fuente: reconocimiento léxico para muchos lenguajes, y semántico para algunos usando el plugin CTAGS.
Internet: navegador, lector de noticias, lector de correo electrónico...
Licencia: charityware.
Plataforma: Unix (consola), X Windows, Windows.
Tamaño: ~4MB.
Plugins: Bastantes.
Macros: ni idea de cómo, pero seguro que sí...
Edición de Código Fuente: reconocimiento léxico y sintáctico para muchísimos lenguajes.
Internet: no he visto nada relacionado.
Y esto es casi todo lo que se me ha ocurrido sobre editores de texto. No me he querido meter con aplicaciones que no fuesen de propósito general (como Eclipse, NetBeans, etc.) aunque también sirvan para editar texto.
Quejas, dudas y sugerencias a los comentarios, por favor.
Como ya dije hace un par de posts, voy a hacer una pequeña comparativa de algunos de los editores de texto más populares (es decir, los que mejor conozco o de los que más he oido hablar).
De cada editor haré un comentario personal sobre la impresión general que he tenido usándolo (o viendo a otros usarlo) de la que os podéis fiar o no, y luego pondré algunas características más objetivas como:
Licencia: son las condiciones de uso bajo las cuales se te permite utilizar el programa.
Plataforma: los sistemas operativos en los que funciona.
Tamaño: tamaño del fichero (instalador ó comprido) que se descarga desde internet (aproximado).
Plugins: indica si el programa es ampliable mediante extensiones.
Macros: indica si se pueden escribir pequeños programas que automaticen tareas del editor.
Edición de Código Fuente: indica si el editor está orientado para programar en algún lenguaje, y si hace reconocimiento léxico, sintáctico o semántico del código.
Internet: si tiene pijaditas como cliente FTP, lector de correo electrónico...
Notepad
Echadle un vistazo al artículo made with notepad para haceros una idea de lo que opino sobre este "editor".EditPlus
Siempre me ha hecho gracia el EditPlus. Mejor dicho, me ha hecho gracia ver a gente usarlo. Recuerdo a un profesor recomendándonoslo para programar la práctica de Informática Teórica I entusiasmado.Diría que es un Notepad mejorado, con colorines y algunas cosillas. Como principal ventaja diría que es bastante ligero.
Licencia: Shareware.
Plataforma: Windows.
Tamaño: ~1MB.
Plugins: No.
Macros: expansión de texto simple.
Edición de Código Fuente: reconocimiento léxico para muchos lenguajes.
Internet: Cliente FTP, abre URLs en el texto.
Crimson Editor
Es muy parecido al EditPlus, pero es gratis.Licencia: Freeware.
Tamaño: ~1MB.
SciTE
Es un editor con una apariencia minimalista. Bastante equiparable en funcionalidad a los dos anteriores, pero éste es Open Source y multiplataforma.Licencia: GPL.
Plataforma: X & Windows.
Tamaño: ~620KB.
Plugins: No.
Macros: extensible con el lenguaje de programación LUA.
Edición de Código Fuente: reconocimiento léxico para muchos lenguajes, autocompleta basándose en las palabras escritas anteriormente.
Internet: No.
JEdit
Un peso pesado. Este editor está muy orientado a programación, pero sirve para realizar cualquier tarea. Está hecho en Java, lo cual tiene como ventaja que funcionará en cualquier plataforma "java-enabled" y como desventaja que sufriremos el sobrecosto de la JVM (aunque he de añadir que la máquina virtual de java 1.5 es realmente impresionante en cuando al rendimiento).Licencia: GPL.
Plataforma: Java.
Tamaño: ~2MB (todos los plugins ocupan mucho más).
Plugins: Muchos.
Macros: extensible con Jython y lenguaje propio.
Edición de Código Fuente: reconocimiento léxico para muchos lenguajes, y semántico para algunos usando el plugin CTAGS.
Internet: navegador, lector de noticias, cliente ftp, telnet...
Jext
Parecido al anterior, aunque algo más sencillo y con menos plugins. Cuestión de probarlos los dos y coger el que más te guste.EMACS
Es el editor por excelencia GNU (de hecho es el primer programa del proyecto). Es bastante popular entre los expertos en Inteligencia Artificial, ya que está muy ligado a LISP. Es realmente completo (tiene incluso un módulo para leer texto) y tiene algunas capacidades de las que carecen otros editores a la hora de dar formato al texto (justificar, alinear a los lados, centrar... incluso puede editar texto enriquecido). Sus detractores se suelen quejar de la complejidad de algunas combinaciones de teclas existentes para manejarlo.Licencia: GPL.
Plataforma: Unix (consola), X Windows, Windows.
Tamaño: ~18MB.
Plugins: Bastantes.
Macros: extensible con e-lisp.
Edición de Código Fuente: reconocimiento léxico para muchos lenguajes, y semántico para algunos usando el plugin CTAGS.
Internet: navegador, lector de noticias, lector de correo electrónico...
VIM
El editor estándar en entornos Unix. Aunque es muy poco amigable para un usuario inexperto, una vez que se aprende a manejar llega a ser bastante cómodo. La versión gráfica es bastante conveniente para los principiantes, ya que la mayoría de las opciones están disponibles mediante los menús e indican cuál es el comando correspondiente para la versión sólo texto.Licencia: charityware.
Plataforma: Unix (consola), X Windows, Windows.
Tamaño: ~4MB.
Plugins: Bastantes.
Macros: ni idea de cómo, pero seguro que sí...
Edición de Código Fuente: reconocimiento léxico y sintáctico para muchísimos lenguajes.
Internet: no he visto nada relacionado.
Y esto es casi todo lo que se me ha ocurrido sobre editores de texto. No me he querido meter con aplicaciones que no fuesen de propósito general (como Eclipse, NetBeans, etc.) aunque también sirvan para editar texto.
Quejas, dudas y sugerencias a los comentarios, por favor.
jueves, enero 13, 2005
Esperando el autobús
Estás en la parada del autobús. Llevas un buen rato esperando. Miras a tu alrededor, impaciente. Podrías ir andando hasta tu destino, pero tienes prisa y el autobús es más rápido. Sigues esperando. Miras el reloj. Si en lugar de haberte puesto a esperar hubieses ido andando, ya habrías llegado. No vas a ir andando, seguro que el autobús está al llegar. Sigues esperando. Ya te habría dado tiempo a ir y a volver andando. Pero has estado tanto tiempo esperando, que sería un desperdicio irte ahora. Sigues esperando. No parece que haya nadie más en la parada. A lo mejor el autobús no pasa. Echas a andar. Cuando estás demasiado lejos como para volver a la parada, el autobús te adelanta.
Eso no sólo pasa en lo que se refiere a los transportes públicos. A veces es mejor tirar todo y empezar desde cero que seguir invirtiendo en algo por la simple razón de no desperdiciar lo que ya se ha invertido.
Eso no sólo pasa en lo que se refiere a los transportes públicos. A veces es mejor tirar todo y empezar desde cero que seguir invirtiendo en algo por la simple razón de no desperdiciar lo que ya se ha invertido.
miércoles, enero 12, 2005
Otra más de nacionalistas
Ahora mismo acabo de ver el programa de Julia Otero en la primera (creo que tiene nombre de fruta) y ha sucedido algo que yo creía imposible:
Esperanza Aguirre parecía una persona inteligente. Pero el mérito no es suyo, ha sido todo todito de Pascual Maragal.
Pensaba escribir unas líneas sobre lo patético que ha resultado oirle, intentando ser gracioso y no llegando ni a hacer el payaso, pero creo que voy a hacer algo más interesante... sacarme los mocos y hacer pelotillas, por ejemplo.
Esperanza Aguirre parecía una persona inteligente. Pero el mérito no es suyo, ha sido todo todito de Pascual Maragal.
Pensaba escribir unas líneas sobre lo patético que ha resultado oirle, intentando ser gracioso y no llegando ni a hacer el payaso, pero creo que voy a hacer algo más interesante... sacarme los mocos y hacer pelotillas, por ejemplo.
viernes, diciembre 31, 2004
¿Qué se esconde tras los nacionalismos?
Ahora que el Sr. Spock está en todas las noticias por haber conseguido la aprobación de su plan secesionista gracias al apoyo de los terroristas de ETA, voy a publicar un articulo que venía preparando desde hace tiempo...
Vamos a hacer un ejercicio de racionalidad y una disección y estudio de los nacionalismos, para intentar llegar a ciertas conclusiones... antes de seguir leyendo, tienes la opción de escoger la pastilla azul y creer lo que quieras, o coger la pastilla roja y comprobar hasta dónde llega la madriguera del conejo.
Para empezar, podemos dividir los nacionalismos en 2 tipos:
Por otra parte, tenemos a los regionalismos, que aunque no presentan ninguna amenaza real, son molestos. Muy molestos. Ahora me voy a centrar en este tipo de nacionalismos, ya que son los que afectan más directamente a España.
¿Qué tipos de nacionalistas hay? con esta pregunta no me refiero a nacionalistas vascos, catalanes, gallegos, valencianos... me es indiferente en qué región vivan. En una división funcional un tanto simple tenemos lo siguiente:
Si repasamos el esquema anterior, podemos ver que precisamente lo que buscan políticos y terroristas es aprovecharse de la situación de conflicto, ya que en cuanto consiguiesen sus "objetivos" se verían obligados a trabajar para ganarse la vida... y eso es duro para quien no está acostumbrado ni a dar un palo al agua.
Si por alguna casualidad el lector se encuentra en el tercer grupo, me gustaría que se hiciese algunas preguntas:
El que pueda ver algún tipo de romanticismo en el nacionalismo actual es un enfermo. Simplemente hay una cosa detrás: dinero. Mucho dinero...
Vamos a hacer un ejercicio de racionalidad y una disección y estudio de los nacionalismos, para intentar llegar a ciertas conclusiones... antes de seguir leyendo, tienes la opción de escoger la pastilla azul y creer lo que quieras, o coger la pastilla roja y comprobar hasta dónde llega la madriguera del conejo.
Para empezar, podemos dividir los nacionalismos en 2 tipos:
- Regionalismos: tratan de ensalzar un subconjunto de una unidad mayor y normalmente pretenden la escisión de ese superconjunto.
- Imperialismos: tratan de ensalzar la unidad nacional y normalmente pretenden anexionarse territorios externos.
Por otra parte, tenemos a los regionalismos, que aunque no presentan ninguna amenaza real, son molestos. Muy molestos. Ahora me voy a centrar en este tipo de nacionalismos, ya que son los que afectan más directamente a España.
¿Qué tipos de nacionalistas hay? con esta pregunta no me refiero a nacionalistas vascos, catalanes, gallegos, valencianos... me es indiferente en qué región vivan. En una división funcional un tanto simple tenemos lo siguiente:
- Políticos e ideólogos.
- Terroristas.
- Secesionistas no activistas.
- Políticos:
- Engañar a los ciudadanos para convertirlos en secesionistas:
- Reformando el sistema educativo, para que los niños crezcan con una visión sesgada y distorsionada de la realidad que aceptarán sin dudar, ya que les ha sido inculcada desde pequeños.
- Empleando la demagogia en discursos televisados, ofrenciendo una (falsa) imagen de victimismo frente al "estado opresor".
- Conseguir dinero para:
- Lucrarse de forma personal (este es el OBJETIVO PRINCIPAL en torno al cual giran el resto de las funciones).
- Financiar bandas terroristas, a las cuales además dan soporte logístico e información sobre objetivos.
- Crear confrontación con el Estado de Derecho:
- Para crear un enemigo.
- Para engendrar odio que alimente las filas de los secesionistas.
- Terroristas:
- Causar el terror mediante atentados y asesinatos. Aquí las motivaciones son varias:
- Hacer del miedo un argumento para los políticos.
- Sadismo. Desde luego que sólo una persona desequilibrada mentalmente es capaz de causar la muerte a personas inocentes de forma indiscriminada.
- Recaudar impuestos revolucionarios:
- Financiar sus actividades terroristas.
- Lucrarse de forma personal (este es el OBJETIVO PRINCIPAL en torno al cual giran el resto de las funciones).
- Secesionistas no activistas:
- Votar a los políticos.
- Justificar la existencia de las bandas terroristas.
Si repasamos el esquema anterior, podemos ver que precisamente lo que buscan políticos y terroristas es aprovecharse de la situación de conflicto, ya que en cuanto consiguiesen sus "objetivos" se verían obligados a trabajar para ganarse la vida... y eso es duro para quien no está acostumbrado ni a dar un palo al agua.
Si por alguna casualidad el lector se encuentra en el tercer grupo, me gustaría que se hiciese algunas preguntas:
- ¿Por qué soy nacionalista? Si la respuesta la encuentras en tus días de escuela, quizá deberías plantearte recibir una educación menos racista y xenófoba que la que recibiste en su día. Si entre tu respuesta hay algo como "nos oprimen" haz una lista detallada de esas acciones opresoras y mándamela.
- Si has encontrado alguna razón válida (la identidad cultural es la única que se me ocurre, así que si quieres puedes apuntártela) ¿Qué beneficios obtengo siendo nacionalista? en este punto me gustaría recordar que todos las la regiones populadas por nacionalistas actualmente son deficitarias y esos gastos se pagan con dinero procedente de Madrid. Además, la identidad cultural no la prohibe nadie en el Estado de Derecho.
- ¿Soy mejor que el resto de los españoles? Si tu respuesta es sí, permiéteme que lo dude (y que me ría, ja ja ja!). Si la respuesta es no, entonces no pretendas ser más que el resto.
El que pueda ver algún tipo de romanticismo en el nacionalismo actual es un enfermo. Simplemente hay una cosa detrás: dinero. Mucho dinero...
martes, diciembre 28, 2004
Made with Notepad
Hablando con mi colega Raulex sobre si la polémica Vim vs. Emacs era una estupidez o no (él dice que odia los dos), me acordé de los buenos viejos tiempos en los que "saber informática" consistía en manejar el ARJ para pasarse los juegos de MS-DOS con los colegas...
Por aquellos entonces las páginas Web eran algo desconocido y exótico. Hacer una era algo que sólo estaba al alcance de unos pocos elegidos que tenían instalado el FrontPage Express (saludos a Nacho y a su página con las letras de las canciones de Weezer...).
Cuando entré en la Universidad y tuve acceso a Internet, me sorprendí cuando uno de mis compañeros me enseñó una página suya EN INTERNET. Eso sí que era demasiado, yo también quería tener una. Aquello llevó a hacer la página del Dalai-Lámer, pero en un par de años la abandonamos.
Lo que quedó de aquella época fue toda una culturilla sobre cómo hacer páginas web. Empezamos con el FrontPage Express, seguimos con el DreamWeaver y un montón de mierdas más. Pero si hay algo que recuerdo, es a esos héroes de la Web que exhibían con orgullo que sus sitios estaban hechos con el Bloc de Notas.
Echadle un vistazo a los sitios de unos cuantos de estos prohombres de la red:
http://www.notepad.org/
http://www.jdrn.com/notepad/
http://lifeincolour.topcities.com/notepad.htm
¿Qué significa ésto para mí después de 5 años estudiando Ingeniería Informática?
"Hola! soy un patético friki y mi página web es una mierda! para justificarlo digo que la he hecho con el bloc de notas, y así parezco un geek interesante y molón!"
Pues no, chavalotes, el bloc de notas es una mierda por los siguientes motivos (entre otros):
En algún post futuro haré una pequeña comparativa de editores de texto para programadores, webmasters y gente a la que le gusta el texto plano en general.
Por aquellos entonces las páginas Web eran algo desconocido y exótico. Hacer una era algo que sólo estaba al alcance de unos pocos elegidos que tenían instalado el FrontPage Express (saludos a Nacho y a su página con las letras de las canciones de Weezer...).
Cuando entré en la Universidad y tuve acceso a Internet, me sorprendí cuando uno de mis compañeros me enseñó una página suya EN INTERNET. Eso sí que era demasiado, yo también quería tener una. Aquello llevó a hacer la página del Dalai-Lámer, pero en un par de años la abandonamos.
Lo que quedó de aquella época fue toda una culturilla sobre cómo hacer páginas web. Empezamos con el FrontPage Express, seguimos con el DreamWeaver y un montón de mierdas más. Pero si hay algo que recuerdo, es a esos héroes de la Web que exhibían con orgullo que sus sitios estaban hechos con el Bloc de Notas.
Echadle un vistazo a los sitios de unos cuantos de estos prohombres de la red:
http://www.notepad.org/
http://www.jdrn.com/notepad/
http://lifeincolour.topcities.com/notepad.htm
¿Qué significa ésto para mí después de 5 años estudiando Ingeniería Informática?
"Hola! soy un patético friki y mi página web es una mierda! para justificarlo digo que la he hecho con el bloc de notas, y así parezco un geek interesante y molón!"
Pues no, chavalotes, el bloc de notas es una mierda por los siguientes motivos (entre otros):
- No se puede configurar.
- No permite buscar y reemplazar expresiones regulares.
- No permite hacer selecciones libres.
- Tiene un tamaño máximo de fichero bastante limitado (creo que eran 16KB en los Windows 9x).
- No tiene realzado de sintaxis para código fuente.
- No marca las llaves, paréntesis y corchetes desemparejados.
- No mantiene el contexto de la tabulación.
- No es ni gratis ni libre (lo venden con el Windows).
- No es multiplataforma (sólo funciona en Windows).
- No extensible con macros ni programable.
- No permite tener varios ficheros abiertos en el mismo editor.
- No te indica en qué línea ni en qué columna te encuentras.
- No te permite saltar a la línea/columna que quieras con un simple comando.
- No tiene shorcuts para todas sus funciones (hay que dejar el teclado para coger el ratón).
- No permite dar formato al texto de forma automática (partirlo en líneas, centrarlas, justificarlas...).
- No permite llamar a un compilador u otro programa desde el mismo notepad.
- No trae juegos, ni calculadora, ni calendario, ni lector de correo, ni....
- No permite hacer un diff.
- Sólo soporta 2 tipos de codificación de caracteres (ANSI y Unicode).
- Etc.
En algún post futuro haré una pequeña comparativa de editores de texto para programadores, webmasters y gente a la que le gusta el texto plano en general.
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