viernes, octubre 31, 2008

This is jalogüin...

En Texas obviamente me esperaba que todo estuviese preparado para Halloween, pero que ocurra en España me parece absurdo. Dentro de unas horas estarán llamando a mi puerta niñatos disfrazados de pollas en vinagre con la tontería del "truco o trato" (pá tu culo mi aparato, ya sabéis), como si no tuviésemos suficiente con la tontería del aguinaldo (ir por ahí a pedir dinero cuando tu padre tiene un Mercedes-Benz).

Pero lo cachondo no es lo de los niños, que al fin y al cabo es comprensible, sino lo de los adultos que se supone que ya tienen dos dedos de frente. Ver cómo se entregan con pasión a tradiciones que ni les van ni les vienen es tronchante... el equivalente sería un estadounidense corriendo los Sanfermines (¡ay, si Hemingway supiera!), con el agravante de que Halloween es una fiesta para que la disfruten los pequeñajos. Imaginános a un maromo americano de unos 30 tacos corriendo delante de un chotillo o intentando atrapar un gorrino engrasado. Pues eso.

Luego hay otras cosas que hacen gracia, como ver los disfraces que escoge la gente, a veces muy acordes con su personalidad. Dan ganas de decirles que no se molesten, que ya son brujas, chupasangres o zombies descerebrados el resto del año, que intenten ser personas normales por un día para variar.

Si salgo hoy por ahí con los colegas me voy a disfrazar de cirrótico mutante del apocalipsis, para que no me dé demasiada vergüenza ajena.

martes, octubre 28, 2008

El viaje de vuelta

Bueno, ya hace unos cuantos días que estoy de vuelta en España y ya que estoy asentado voy a comentar las experiencias del viaje y la re-adaptación a Spain (is different TM).

Lo primero es que en la correspondencia en Philadelphia me fijé en la cantidad de películas que se habían rodado allí. Tienen un pasillo lleno con los pósters, que lo recorres con la cinta transportadora y mientras lo recorres vas descubriendo que a parte de Philadelphia y las de M. Night Shiamalan hay montones más, entre ellas Rocky, de lo que no tenía ni idea.

En el mismo aeropuerto, me comí una mierda muy extraña en el McDonald's, que era una especie de bollo relleno de mermelada con una tortilla y bacon dentro, además de que en lugar de patatas fritas había una especie de torta de patatas... qué cosas.

Durante el vuelo PHL-MAD se dio la casualidad de que coincidí con las señoras que iban a Utah, pero no me tocó nadie de compañero de asiento... supongo que sería para compensar que tenía el cagadero al lado. La comida, de nuevo una puta mierda, como en todos los aviones.

Como llegué a casa a eso de las 8:00 am, tenía la duda de si aguantaba el resto del día despierto para combatir el jet lag o me echaba una siesta y ya vería cómo evolucionaba el tema. Al final me fui a dormir, considerando que el jet lag es tu mejor amigo cuando quieres salir de fiesta hasta las tantas.

Luego estaba el tema de volver a usar mi coche... eso fue lo más duro. Un diesel con marchas manuales y con la mitad de potencia. Al principio estaba a punto de calarlo siempre al frenar, porque me olvidaba de ir reduciendo, pero al cabo del rato ya recuperé el tranquillo.

Pues eso es casi todo, no hay mucho más que contar a parte de que en unos días me voy a hacer una entrevista de trabajo a Francia, a ver si hay suertecilla.

lunes, octubre 20, 2008

Las ciudades de Texas

Bueno, ya he visto las 4 ciudades más importantes que hay en Texas: Austin (la capital del estado), San Antonio, Houston y Dallas; así que voy a hacer un pequeño resumen sobre qué nos podemos encontrar en cada una de ellas.

Austin

De Texas

Austin es una ciudad relativamente pequeña, pero muy cuca. La parte histórica tiene un aire al Camden Town de Londres, con montones de pequeñas tiendas raras, bares y restaurantes. En ella está el capitolio del estado, que tiene como curiosidad los escudos de armas de todos los gobiernos de Texas, siendo el primero de ellos el de la Corona de Castilla.

Aquí me pude dar cuenta de la rivalidad que existe entre la University of Texas y la Texas A&M, porque todo el mundo señalaba a mi novia, que llevaba una camiseta de los Aggies, aunque como le sienta bastante bien (que todo hay que decirlo), parecía que la saludaban de buen rollo. Como siempre, todo está en Los Simpson, ya que hay un episodio en el que Lenny y Karl que han estudiado en la A&M se pican con Homer que estudió en la S.U. cuando sus equipos de fútbol se enfrentan. De hecho, si recordáis la camiseta de la que hablaba en el post anterior, se refería a la mascota de la University of Texas, que es una vaca de raza Texas Longhorn.

Austin es además la capitual mundial de la música en directo, o eso dicen, y su lema es "Keep Austin Weird".

San Antonio

De Texas

San Antonio es una ciudad chula, sin demasiado rascacielos, pero con mucho legado histórico. Allí está la misión de El Alamo, que por lo visto fue escenario de unos pifostios muy chungos y hasta hicieron una película.

De las cosas que tienen más encanto, está el riverwalk, que digo yo que se traducirá como paseo fluvial. Se puede pasear tranquilamente por ahí y te olvidas de que estás en Estados Unidos, parece más una pequeña ciudad europea.

Houston

De Texas

Houston es una metropolis en toda regla, con montones de rascacielos, ambiente cosmopolita, tranvía, polis negros y esas cosas. Ahí está el George Bush International Airport, que es donde aterricé y desde donde me iré en un par de días.

Cuando anochece, empieza a molar bastante ver cómo va cambiando la luz, hasta que te acuerdas de que es la 3ª ciudad más peligrosa de Estados Unidos.

Dallas

De Texas

Un coñazo de ciudad. Sólo tiene oficinas, que eso sí, están en unos rascacielos enormes. Había un culebrón que llevaba el nombre de la ciudad y todo. Las pasas putas para encontrar un McDonalds.

Aquí recomiendo que ni te metas en el downtown, las mejores fotos las puedes hacer desde lejos.

lunes, octubre 13, 2008

You call it a mascot, we call it hamburger!

Ya llevo las suficientes anécdotas acumuladas como para soltar otro post sobre el american way of life, así que vamos a ello.

El título del post es lo que ponía en la camiseta que llevaba un chaval en la Texas A&M, que tenía el dibujo de una simpática vaquita. ¿Por qué me acuerdo de esto? Pues porque el tío estaba intentando atrapar una ardilla con una red para nosequé polladas de esas de las fraternidades de las universidades americanas. Como parecía divertido, nos fuimos uniendo unos cuantos a la cacería. En un momento dado, la ardilla se subió a un árbol y no se quería bajar... yo como estoy curtido en las frikadas del Bestia Team les dije que me podía subir para hacerla bajar, así que dicho y hecho, ahí me tenéis a casi diez mil kilómetros de casa subido a un alcornoque texano.

La ardilla bajó en cuanto le pegué unos cuantos meneos a la rama y todos estaban entusiasmados. El chaval de la camiseta graciosa les contó al resto que yo era de España (ya se lo había comentado yo antes) y todos asintieron con admiración mientras yo baja de un salto. De puta madre, si no tenían suficiente con este tipo de cosas , esto y esto ahora llego yo y les hago creer que en España vivimos en los árboles. De todos modos, al final el chaval no consiguió atrapar a la ardilla.

Algo que llama la atención de Texas es lo verde que está todo. Cuando dicen Texas, lo que se evoca son desiertos, cactus, amplias llanuras y vaqueros. Pues bien, ahí hay una pequeña contradicción, los vaqueros cuidan de las vacas y las vacas necesitan hierba para pastar. Así que lo de los desiertos y los vaqueros son cosas bastante incompatibles. Además, hay una humedad en el ambiente acojonante.

Veamos más cositas que me han ido pasando... estar en Estados Unidos es parecido a la pantalla del Super Mario Bros 3 en la que todo es gigante. Aquí todo es XXL. Los coches, jodidamente enormes, los Hummer ya me empiezan a parecer normales y todo. La comida, también viene envasada en recipientes descomunales, la leche y los zumos no los compras en envase de litro, sino de un galón (casi 4 litros).

Respecto al tema de las carreteras, una cosa que me sorprende es que no hay rotondas ni pasos elevados. Aquí todo lo solucionan con cruces a nivel y si hay mucho tráfico pues plantan un semáforo y ya está. Incluso en las autopistas. Por suerte aquí hasta el coche más mierda tiene como poco 170cv y uno puede incorporarse rápido. Ayer sin ir más lejos tuve que darlo todo con el Subaru para no eternizarme esperando y justo tenía al lado al Sheriff del contado, que se puso al lado con el coche y se nos quedó mirado un rato.

Más de las pequeñas diferencias que llaman la atención, aquí al McRoyal con queso lo llaman Cuarto de Libra con queso... ¿y al Whopper cómo lo llaman? Pues Whopper. Ahora en serio, las hamburgueserías son prácticamente iguales, pero con algunas diferencias que hay que conocer para no hacer el ridículo. Lo primero es que para pedir la hamburguesa con patatas y bebida, no pides "menu" (que es realmente la carta, y quedas un poco gilipollas), sino "meal". Tampoco indiques de qué quieres la bebida, porque ellos te dan el vaso y luego te lo llenas tú de lo que quieras las veces que te apetezca (como en el Ikea en España). Las servilletas y el ketchup suelen estar junto a las bebidas, para el tomate tienes un dispensador con el que te llenas unas tacitas de papel en las que luego puedes mojar las patatas o incluso la hamburguesa (en serio, lo he visto hacer, ¡la gente moja la hamburguesa en el ketchup directamente!).

Vivo en el país de los sabores... ¡y es un país grande! Otra cosa que sorprende es la variedad de todo que hay. Mismamente en el McDonalds tienes para elegir de refrescos, además de las típicas Coca-Cola normal y Light, Sprite y Fanta (sólo de Naranja), Dr. Pepper, Cerveza de Gengibre, Powerade, dos variedades de té... En los supermercados es todavía más exagerado, por ejemplo, hay filas enormes enteras dedicadas solo a los helados, que también vienen en tamaño elefantástico, por cierto (vi una tarrina de helado de vainilla que por lo menos era de 5 litros... hmmmm... yummy!).

También he estado en una misa baptista. Es parecido a lo que sale en las pelícuas, cantaban bastante y eso, pero no había negros. En el sermón me quedé un poco flipando porque a no ser que entendiera mal (que es muy posible), pusieron a España como mal ejemplo de religiosidad. Je je je je... esos no sabían que mientras aquí sólo había indios nosotros ya estábamos quemando herejes en la hoguera como unos campeones. El predicador estuvo un buen rato haciendo mofa del sacramento de la confesión como medio de expiar los pecados, usando un ficticio "kit de arrepentimiento" que compró en una tienda española como elemento ilustrativo, supongo que a modo de metáfora de las bulas. Luego estuvo hablando sobre que Jesús era la piedra fundacional (cornerstone, que aunque normalmente se traduce como piedra angular son conceptos arquitectónicos distintos) sobre la que se construían las vidas de los cristianos. Estuve a punto de levantar la mano y decirle que no estaba de acuerdo, que la piedra sobre la que está construida la Iglesia es San Pedro, por designio de J.C. en persona, que si continuamos la metáfora arquitectónica él sería el albañil, y el arquitecto sería el Espíritu Santo. Ese es el problema de alejarse de la tradición grecorromana, que Peter y Stone no están tan claramente relacionadas etimológicamente como Pedro y Piedra (o similares) en las lenguas romances. No dije nada para evitar una situación violenta, que con el Speakers' Corner en Londres ya tuve bastante experiencia oradora.

Ahora por fin, lo que todos estábais esperando... ¿Cómo son los cagaderos americanos? Si alguna vez os ha llamado la atención lo fácil que es sumergir la cabeza de alguien en el retrete en las películas, la explicación está en que aquí el agua del tubo sifónico llega mucho más arriba. La ventaja que tiene esto es que cuando cagas, la mierda cae al agua desde menos altura y con eso las probabilidades de salpicarte el ojete y de que roce la pared y deje mancha son menores. Por eso tampoco tienen escobillas.

Bueno, por ahora eso es casi todo. En el próximo post seguiré contando las cosas que me vayan pasando y hablaré sobre las visitas que estamos haciendo por aquí.

jueves, octubre 09, 2008

Sailing to Philadelphia... and then to Houston

Ya llevo un par de días en los Estados Unidos de América, así que mientras mi queridísima novia está preparando la cena, voy a aprovechar para contar cómo está resultando la experiencia americana...

Me levanté el martes a las 8:00 de la mañana (hora española), para coger el vuelo a las 13:05. En la facturación ya empiezan a hacerte preguntas tontas sobre si llevas explosivos en la maleta y te ponen unas pegatinillas que parecen de esas que dan con el bollicao. El avión era un Boeing 767-300, de esos bimotores que cruzan el atlántico ETOPS (Engines Turn Off: Passengers Swim). La primera escala sería en Philadelphia, la ciudad del queso untable, la del abogado gayer con SIDA y la del 6º Sentido entre otras cosas. El viaje dura unas 8 horas, así que había que comer y cenar en el avión. Me tocó sentarme al lado de una chica, que por suerte se arrancó a hablar conmigo (que ya estaba aburridísimo) y pasamos un vuelvo bastante entretenido. Después de un par de horas de cháchara, ya me dolía el cuello de mirar hacia mi derecha, así que le pedí cambiar un rato el asiento para mirar hacia el otro lado.

En el aeropuerto de Philadelphia hicimos la parte más engorrosa de todos los viajes a los U.S.A., el control de inmigración y de aduanas. Durante el vuelo teníamos que rellenar un par de tarjetillas con nuestros datos, intenciones y productos que llevábamos... ya te empiezan a meter en el cuerpo la sensación de que estás haciendo algo malo, así que tuve que confesar que llevaba algo de jamón ibérico.

En la cola del control de inmigración coincidimos con un par de señoras españolas que iban de vacaciones frecuentemente allí. Una de ellas se había comprado una casa en Utah, con los colegas mormones. Nos estuvo contando que siempre le hacían perder el tiempo cuando veían en el pasaporte la gran cantidad de veces que iba. Yo me conformaba con que no me hiciesen el examen rectal. En cuanto les dije que iba a ver a mi novia que era española y me volvía luego, no me pusieron ninguna pega... por lo visto si vas a ver a tu novia americana se ponen más cabrones por el tema de que a lo mejor te quieres quedar a vivir allí, nos comentó la señora de Utah.

En el control de aduanas me requisaron todo el embutido y el queso, los muy incultos gastronómicos. Si supiese que al menos se lo iban a comer ellos me habría dado menos pena, pero estos no aprecian estas delicatessen. Al menos lo hicieron muy amablemente y con una sonrisa, se ve que están hartos de hacerlo cada vez que llega un vuelo desde España.

Después me di unas cuantas vueltas por el aeropuerto hasta encontrar mi puerta de embarque, porque pensaba que era en otra terminal (la habían cambiado). Con el cambio de hora no tenía muy controlado el tiempo y me pegué unas carreras impresionantes hasta que una señora de información me dijo que estuviese tranquilo, que faltaba más de una hora. Mientras esperaba en la puerta de embarque se me acercó un chaval (al que yo ya le había notado las pintillas de spanish guiri) y me preguntó que si era español... resultó que él era de Barcelona y yo siendo de Madrid teníamos así que ser enemigos mortales, bromeé. Estuvimos contándonos nuestras vidas durante el viaje a Houston, la verdad es que es increible qué rápidos somos los españoles cogiendo confianzas, sobre todo cuando estamos lejos de casa y nos entra la morriña.

Una cosa a tener en cuenta sobre los aeropuertos estadounidenses es lo rápido que descargan el equipaje. En cuanto llegas a donde está la cinta, ya están todas las maletas esperando en el suelo de la sala de recogida. Y eso que tampoco se demoran demasiado en dejarte salir del avión, mucho menos que en Europa.

En Houston me despedí de mi compañero de vuelo y me fui corriendo a por el coche que tenía reservado para alquilar. Una vez allí, me metieron una sorpresa bastante desagradable por el culete, pero que al fin y al cabo ya me temía (aunque en menor medida): el precio del alquiler era casi el doble de lo que me habían dicho en la web. Hijos de puta, cómo se aprovechan de que es tarde y tienes una necesidad.

Al final resignado firmé el contrato y me fui a recoger el buga, que esperaba que fuese un Dodge Caliber (o similar). La señorita de la caseta de alquiler me dice que coja el blanco que está aparcado más cerca, que las llaves están puestas. Hey, no es un Caliber, tiene mejor pinta... me aproximo y reconozco que es un Dodge Avenger, me habría gustado que fuese un Charger para hacer rugir ese motor V6, pero bueno, tampoco está mal. Me meto dentro y las llaves no están puestas, salgo a preguntar y resulta que ya lo había cogido otro señor antes. Me dicen que si no me importa esperar... en ese momento devuelven otro coche y me preguntan que si me vale, les digo que sí, que lo que sea. El coche resulta ser un Subaru Legacy nuevecito. Toma pepino de motor Boxer de 2.5l y 170cv con tracción symmetrical AWD. La verdad es que es una pasada de coche, me siento un poco mejor por el pastizal que he pagado.

La toma de contacto con el cambio automático es un poco traumática, le pido a la chica de la cabina que me por favor me explique cómo funciona eso, que estoy acostumbrado a coches europeos. Me mira con cara de "vaya gilipollas que no sabe mover el palito este, que es palante y patrás". Al final resultaba que mi mayor problema es que intentaba meter una marcha sin tener el freno pisado, y no te deja. Después tuve que refrenar constantemente el impulso de usar el pie izquierdo para desembragar, ya que como el pedal de freno es anchote, lo pisaba y clavaba el coche de golpe, incluso lo llegué a calar una vez.

En cuanto conseguí salir del parking, que también tuvo miga, me puse a seguir las indicaciones del GPS lo mejor que pude, pero la zona de salida del aeropuerto no estaba cartografiada así que tuve que improvisar un poco. Al final me puse en ruta, pero me pasé una salida y tuve que dar cierto rodeo. Puse la radio para intentar relajarme un poco, porque además me había dejado las gafas en España y de noche mi visión deja algo que desear. Me acordé del Grand Theft Auto 2, porque las emisoras sonaban exactamente igual que las del juego, la voz de los locutores, el tono, el ritmo, todo era igual.

Tardé un par de horitas en llegar a Bryan, y en cuanto el GPS me indicó que había llegado a mi destino, comenzó el siguiente problema... ¿dónde coño tienen indicado el número de las casas?. No lo veía por ninguna parte. Dejé el coche parado en medio de la calle con las luces de emergencia y me dispuse para bajar a investigar. Ouch, las llaves no salían. Estuve haciendo fuerza en todas las direcciones, encendí y volví a apagar el motor y nada. Las dejé puestas, total, no había nadie por la calle a esas horas (ya eran más de las doce de la noche).

Vi una casa con las luces encendidas, así que me acerqué a ver si veía algo más. Di una vuelta alrededor, intentando cotillear entre las persianas, pero no me sonaba de nada. Volví al coche y entonces vi los números. Estaban pintados en el bordillo de la acera. Efectivamente, la casa que había estado merodeando no era la que buscaba, porque estaba en los impares y yo tenía que ir a los pares. Por suerte creo que nadie se dio cuenta, o habría podido pasar la noche en la comisaría o devorado por unos perros rabiosos.

Por suerte, la casa de mi novia sí que tenía el número puesto y llamé por la puerta trasera. Al fin salió mi novia y la alegría del reencuentro fue aguada por el problema de que el coche seguía con las llaves puestas. Al final probé a meter la marcha de "Parking" y las llaves salieron.

Ya habían pasado 24h despierto desde que me levanté en España, como en las mejores LAN Partys, así que eché el resto para cumplir y luego a sobar.

martes, octubre 07, 2008

El Bestia Team se sube arriba (a La Galana)

¡El Bestia Team vuelve a montarla en Gredos! Esta vez hemos ido a por el segundo pico más alto después del Almanzor, pero con un poco más de mala leche: La Galana.

El plan era el siguiente: recoger al Figura después de su curso de reciclaje, a eso de las 21:15 y salir pitando para Gredos. Una vez allí, hacer el camino desde la plataforma hasta la Laguna Grande, acampar, pasar la noche lo mejor que pudiésemos y a la mañana siguiente subir (y luego bajar) a La Galana.

La cosa empezó un poco retrasada, porque entre que encontré al Figura y al resto de colegas con los que habíamos quedado (Paco, Fran e Isa), nos dieron más de las 21:30, luego nos tomamos unos sandwiches putrefactos del Rodillazo (en el estómago) y al final salimos sobre las 22:00 de Madrid hacia la A6.

Llegamos a la Plataforma de Gredos a eso de las 00:30, sin mayores contratiempos por el camino que una pillada de mano que le hice al Figura con la ventanilla de mi coche, cuando la bajé por un segundo para que nos hiciésemos una idea del frío que hacía fuera, ese tiempo fue suficiente para que asomase la zarpa y se la entallase mientras la intentaba retirar. La verdad es que tiene fuerza el elevalunas de mi coche.

Una vez en la Plataforma, nos empezamos a abrigar con todo lo que llevábamos (varias capas de ropa, guantes, gorros, bragas, forros polares...), porque hacía un frío de pelotas. Entre eso y el preparar las linternas, los frontales, cargar bien las mochilas y comer algunas piezas de fruta, empezamos a marchar sobre las 00:50 hacia la Laguna Grande.

Al poco rato empezamos a notar que andar tan abrigados por caminos tan empinados da demasiado calor, así que tuvimos que hacer algunas paradas técnicas para poner y quitarnos prendas hasta encontrar el equilibrio térmico adecuado. Hicimos algunas intentonas de ir sin luces, pero la luna estaba bastante escondida y las estrellas, que se veían con muchísima claridad, no eran suficiente.

Encontrar la primera fuente fue más fácil de lo que pensábamos, a pesar de haber tenido unas cuantas falsas alarmas durante el primer tramo del recorrido, pensando que la teníamos delante. Paramos allí a repostar agua y descansar unos minutos y luego continuamos el camino hacia el mirador.

Sobre las 2:55 notamos que algo se mueve delante de nosotros. Acojone tipo "Blair Witch Project" durante unos segundos, hasta que conseguimos reconocer al OANI (Objeto Asustador No Identificado), que no era más que una cabra que salió corriendo camino hacia adelante.

El resto del camino hasta la altura de la laguna no tuvo mayores incidentes, pero justo al llegar a la orilla tuvimos que hacer un poco de backtracking para seguir por la ruta correcta hacia el refugio. El segundo susto de la noche vino cuando yo iba a la cabeza y escuché un repiquetear metálico... tardé unas décimas de segundo jodidamente intensas en asociar ese sonido a las patas encadenadas de los caballos que tienen los encargados del refugio.

Una vez al lado del refugio estuvimos a punto de pisar a unos cuantos montañeros que estaban vivaqueando entre las piedras con un par de huevos. Buscamos un sitio más o menos llano para plantar las tiendas y a las 4:00 de la madrugada aproximadamente ya estábamos metidos hasta las orejas en los sacos de dormir. A mí se me empezó a quedar el culo frío porque justo tenía que ponerlo fuera del aislante para tener una postura equilibrada y no resbalarme... así que le tuve que pedir al Figura que me arropase con el saco extra que había traido amablemente en previsión de que hiciese demasiado frío; todo un detallazo.

Después de hacer un par de veces la coña de "Necesito una mujeeeeeeé!", ya empecé a quedarme sopa mientras el Figura me contaba nosequé historias y tuve que advertirle que no se molestase mucho, que ya no procesaba lo que me decía.

A las 9:00 de la mañana ya se empezaba a oír actividad de nuestros compañeros, que querían ir a desayunar al refugio. Nosotros optamos por seguir durmiendo un rato más. El frío mañanero, que se nos cala en los huesos más que durante la noche, nos incita a quedarnos en los sacos el máximo rato posible, pero al final al grito de ¡¡¡Bestia Team!!! el Figura y yo nos armamos de valor y salimos de un salto, para acto seguido empezar a abrigarnos como unas nenazas.

A eso de las 11:00 ya tenemos recogidas las tiendas y estamos preparados para comenzar la ascensión. Fran, que es novel en este tema (juas, dicho así parece que nosotros fuésemos Edmund Hillary, que por cierto, murió a comienzos de este año), tuvo un ataque de sentido común y decidió quedarse cerca del refugio en lugar de venir con nosotros (un alivio también para nuestras espaldas, porque se quedó encargado de cuidar las tiendas y los sacos).

La ascensión, como siempre, es un coñazo al comienzo. Mucho esfuerzo físico al subir por las morrenas y poca diversión. A mí siempre se me quitan las ganas de continuar por el cansancio muscular, sobre todo cuando pienso que todo lo que estoy ascendiendo lo voy a tener que descender luego, pero por suerte siempre están ahí los colegas arengándome. Me acuerdo mucho de lo que pesa mi cámara réflex y de por qué narices me la habré llevado... al menos sólo me he llevado el Vivitar 28-210mm f3.5-5.6, que a pesar de que no es lo mejor en óptica, es el más versátil que tengo y también muy robusto, por si se lleva alguna sacudida.

Vamos subiendo hasta la portilla del venteadero, donde nos encontramos con más gente que sube a La Galana y algunos que ya bajan. Hacemos una parada para disfrutar de las vistas, picar un poco y echar un trago, aunque el agua ya se nos está acabando y preferimos reservarla. Desde ahí, La Galana está un poco tapada y aún así acojona bastante.

Terminamos de bordear el pequeño pico que tenemos delante hasta llegar a la muesca que lo separa de La Galana. Aquí, una sensación de auténtico riesgo empieza a rondar la cabeza. Es el momento del todo o nada: o te vuelves para el refugio con el rabo entre las piernas o le echas huevos y sigues hasta la cima de La Galana. Al final se impone el "ya que he llegado hasta aquí...".

Esperamos a que se volviese toda la gente que había subido a la cima o que estaba por allí, para evitar congestiones en pasos complicados, que podrían provocar situaciones bastante incómodas. Dejamos las mochilas al otro lado de la muesca y sólo con la cámara de fotos (hija de puta, lo que pesas) y nos pusimos a ello.

A partir de ahí al Figura no paró de temblarle el labio hasta que llegamos arriba (y ahí le siguió temblando). Cuando estábamos llegando al punto complicado, unos de los montañeros con los que nos habíamos cruzado antes, nos dieron a gritos desde abajo indicaciones sobre cómo subir. Se agradece bastante cualquier apoyo, más que nada por saber que hay gente que ya lo ha hecho y que no vas a ser el primer loco que suba y se escoñe por meterse por sitios imposibles.

Al final coronamos y ya nos quedamos tranquilos, pero por poco, porque el descenso suele ser más jodido que la subida.

Sin más incidentes llegamos de vuelta a la base del Ameal de Pablo, donde el Figura y yo nos quitamos las botas y remojamos un rato los pies en la charquita. Paco e Isa sacaron los kikos y nos pusimos a comer. Al poco rato, vemos que se acerca un macho cabrío con unos cuernos bastante imponentes. Suponemos que las intenciones que trae son de picotear lo que se nos caiga o les arrojemos, así que le digo a Paco que para que nos deje tranquilo que les eche unos kikos lejos, porque el Figura y yo estamos descalzos y no nos apetece echarnos a correr por si pretende embestirnos.

Paco se pone a tirar kikos como loco, mientras ve que el cabrón se le acerca. Desesperado ya tira la bolsa y se aleja. Yo me incorporo y le quito la bolsa de delante de los morros al cabrón antes de que empiece a considerarlo como propiedad suya y nos quedemos sin kikos.

Al momento, se unen un par de machos cabríos más y somos testigos a escasos metros de unos pequeños testarazos que se meten entre ellos para ver quién se come los kikos. Mientras tanto, el primer cabrón gorrón parece que está posando para mi cámara de fotos. Cuando nos hemos hartado de hacer fotos a los cabrones seguimos con el descenso, que es más puñetero por el cansancio que ya llevan los cuádriceps encima.

Por fin, sobre las 17:30 pudimos llegar al refugio, donde estaba Francisco esperándonos. Por suerte se lo había montado bien y había estado dando paseos por ahí cerca y hablando con la gente, así que no llegó a aburrirse. Nos habríamos sentido bastante mal los demás si no hubiese sido así...

Nos ponemos a comer como unos posesos, las deliciosas empanadas, tortilla y pan de ajo que ha preparado la madre de Paco, al lado de lo cual los bocatas palidecen por completo. Después, estiramos las esterillas y nos echamos un rato al solecillo, que pega bastante bien.

A las 19:00 nos vamos incorporando, porque el sol se ha puesto detrás del Almanzor y empieza a refrescar cosa mala. Nos abrigamos, recogemos todo y emprendemos el camino de vuelta hasta la plataforma.

Anochece por el camino y a la altura de la primera fuente nos encontramos con otros tan frikis como nosotros, que van hacia la Laguna Grande con linternas y frontales,a repetir nuestra pequeña gesta.

Llegamos a los coches sobre la 21:30. Estamos bastante contentos por el esfuerzo realizado. A pesar de que todo el mundo nos había dicho que a quién se le ocurría hacer esas locuras, nos había salido todo perfectamente sin ningún percance de importancia.

A mi coche le cuesta un poco arrancar después de haber pasado una noche a la intemperie, pero al poco ya está ronroneando como un gatito asmático y rodando hacia Madrid.

martes, septiembre 30, 2008

Sobre las crisis

Hay unas cuantas cosas que llevo queriendo comentar con ocasión del desastre financiero que se supone que tenemos encima, así que ahora que llevo el blog parado desde hace algunas semanas voy a aprovechar.

La primera es en relación a la actitud de los políticos. La balanza económica es principalmente un acto de fe. Realmente la mayor parte de tu dinero no existe, pero como tienes confianza en que está ahí, pues te quedas tranquilo. Por lo tanto, lo que no se debe hacer es crear un clima de inseguridad en la población, o todo se desmorona. Esto me lleva a pensar que en PP hay algún interés en acentuar la crisis, bueno, ya sé que lo hay, es su forma de hacer oposición: sabotear al estado (no al gobierno, sino a todos), para erigirse como salvadores en las siguientes elecciones y llevarse las migajas de lo que quede, tal es su ansia de poder. Yo todavía sigo esperando que nos enseñen esa varita mágica que agitarán para que la crisis desaparezca al instante.

La segunda reflexión es en torno al mercado de valores. La bolsa tiene unos mecanismos muy curiosos, estrechamente relacionados con la teoría de juegos. En el fondo, se parece bastante a un duelo entre varios pistoleros, como en el final de El Bueno, el Feo y el Malo... todos están esperando a que uno haga el primer movimiento y entonces se arma la de FSM. Me explicaré con algo más de claridad: los grandes agentes bursátiles controlan tanto dinero que sus propias actividades influyen en el mecanismo de forma artificial; es decir, que si eres el Puto Amo de la Bolsa (tm) y te pones a comprar alcachofas, de forma automática las alcachofas subirán, por el gran volumen propio y la suma del efecto llamada. Lo mismo si vendes, desplomarás el activo en cuestión. ¿Qué beneficio se le puede sacar a esto? Pues como eres tú el que marca la tendencia, sólo tienes que estar comprando y vendiendo, que los demás te seguirán después, son ellos los que se comen las pérdidas entre el desfase de compra barata y venta cara.

La tercera reflexión es sobre la banca y las aseguradoras. En estos momentos estamos viendo que ni los bancos tienen dinero y las aeguradoras no aseguran una mierda, que al final es el Papá Estado el que tiene que venir al rescate, con el dinero de todos (mientras que los beneficios fueron sólo para unos pocos). Haciendo algo e memoria sobre las teorías del libre mercado, uno siempre escucha que la empresa privada es más eficiente que la pública... pero ¿cuál es el producto de los bancos y las aseguradoras? El dinero. No fabrican una mierda, sólo inflación, no son empresas en el sentido clásico del término (entrada de materiales, procesamiento y salida de producto final, porque la materia prima y el producto final son el mismo). Así que ¿cuál es el motivo por el cuál deben ser privadas? Porque si al final los que respondemos por ellos somos todos los ciudadanos, deberían ser cooperativas públicas (todos nos beneficiamos por igual) desde un primer término.

La cuarta reflexión es sobre cómo se forman las burbujas. Básicamente es porque compramos cosas (cualquier cosa, no sólo casas) sabiendo que estamos pagando más de lo que realmente valen con la confianza en que habrá alguien más gilipollas que nosotros que vendrá luego a pagarnos más todavía. Eso funciona hasta que se acaban los gilipollas. Ahí también tienen la culpa los bancos, que deberían ser el pepito grillo que te dijese "oye mira, no te puedo dar un crédito de 1 millón de euros para ese piso de 30 metros cuadrados en Aldeacipote de Abajo porque es una locura", en lugar de animar a la gente a endeudarse hasta las cejas con tal de llevarse ellos mayores comisiones. Me recuerda en cierto modo al relato de R. L. Stevenson del genio en la botella.

La quinta y última es sobre el sistema económico mundial en general... ¿a nadie le resulta demasiado parecido a un timo piramidal?

En estos momentos me alegro de no tener mucho dinero, porque hay que ver en los líos que te metes en cuanto juntas cuatro perras.

viernes, septiembre 05, 2008

10 de Septiembre de 2008, hora H+1

Vista oral del Juicio Final:
- Ehhhh... pues que nos hemos equivocado de partícula, y hemos acelerado un hadrón encima de un bosón, eh, no, un mesón, no... No sé lo que era. Y lo hemos acelerado y se ha formado una reacción que flipas, ha empezado a salir un agujero negro por ahí... Ha afectado a gente, porque la gente ha sido succionada, y ha habido gente que tenía que ir a trabajar y el coche no tenía potencia suficiente para escapar al horizonte de sucesos... Que vamos, que la hemos liao parda, ¿sabes?
Ahora en serio, ¿qué sorpresas nos deparará el cojoexperimento del LHC en el CERN? por desgracia el 99,9999% de la humanidad (y seguramente me quedo corto) lo más seguro es que nos quedaremos igual que antes, la verdad es que sería tan bonito que después de procesar todos los datos en el Grid, todas las pantallas de los ordenadores de los físicos arrojasen un resultado simple, elegante y esclarecedor que todos pudiésemos entender: 42.

domingo, agosto 31, 2008

Cold puke

Este fin de semana me han pasado un par de cosas bastante fuera de lo normal (bueno, es posible que hayan sido más de dos, pero el caso es que en este momento sólo me acuerdo de esas).

La primera ha sido un encuentro imprevisto con los fans saliendo de fiesta. ¡Qué sensación! ¡Ni John Cobra! Saludé a unos colegas que iban con un par de amigos más y cuando nos presentaron se quedaron con la boca abierta y preguntaron "¿Pero Fortran, el del blog?" y sí, ese soy yo. Nos hicimos las freak'o'fotos de rigor, como las que se hace uno cuando se encuentra con gente como John Cobra, para que el momento pase a la posteridad... a ver si me las mandan y las cuelgo por aquí.

Me alegró mucho que me animasen a seguir publicando más posts marca de la casa, es decir, los escatológicos; que al fin y al cabo a lo largo del día hay momentos para todo, incluso para cagar (aunque algunos vayan por ahí haciendo como que no tienen ano) y eso es algo digno de celebración.

Así que dedicado a esos fantásticos seguidores, aquí va el segundo acontecimiento extraordinario del fin de semana: el vómito frío.

Hace un rato estuve en un buffet libre y yo cuando veo los letreros que dicen "puedes repetir todas las veces que quieras" me lo tomo como un reto. La última vez tuve un pequeño problemilla con la proporción en la ingesta de sólidos y líquidos, fue tremendamente desagradable llegar a casa sediento y con estómago a reventar, con tal desatino que al beber se me infló aún más la comida y acabé teniendo un incidente romano.

Pero esta vez fue algo distinto. Conocedor de esos terribles avatares que acaecen cuando no llevas bien el ritmillo, fui comiendo y bebiendo al unísono. Cuando llegaron los postres, simplemente me dejé llevar. Cogí cinco (por el culo te la hinco) helados de vainilla, los rocié bien con sirope de chocolate y nata y me los zampé, aunque no negaré que el último costó un poco que entrase (quién me iba a decir a mí que comer helado iba a ser un sacrificio).

El resultado de mi heroica proeza fueron unas punzadas en el bajo vientre que no presagiaban nada bueno. Me retiré a los servicios a ver si podía hacer algo de hueco, ya fuese con una ventosidad o un buen par de eructos (que el gas es lo que más ocupa y lo que más fácilmente sale). Incapaz de reducir la presión en mi estómago, tomé la decisión fácil, la de la niña bulímica. Me lavé bien las manos y me puse a tañir la campanilla.

Los movimientos persitálticos inversos no se hicieron esperar mucho y así que por mi boca volvió a fluir el delicioso helado. Y digo delicioso porque intuyo que no llegó a salir del esófago, ya que seguía frío y no tenía ese sabor amargo a jugos gástricos que asociamos a estos excesos. Parecía una máquina de esas que tienen para los cornetos del McDonalds.

El helado en sí era de vainilla, amarillo, pero la mezcla con el sirope de chocolate le confería un tono bastante amarronado, así que imagináos el efecto que hacía en el cagadero. Sólo esa visión fue suficiente para que siguiese echando unas cuantas bolas más y un cacho de pollo tepanyaki rezagado.

Después de todo, me entraron ganas de volver a sentarme en la mesa y volver a ingerir otras nuevas bolas que fuesen a reemplazar a las que había perdido, pero no quise caer en un bucle infinito del siguiente tipo:
while (stomach.get(IceCreamBall.class).size() < 5) {
try {
mouth.eat(new IceCreamBall(Flavour.VANILLA));
}
catch (StorageException e){
stomach.removeAll();
mouth.clean();
}
finally {
burp();
}
}
legs.go(Place.HOME);
brain.sleep();

Así que pagamos y nos fuimos a dar una vueltecilla para que el resto de la comida no emulase a Michael Scoffield.

Ahora voy a ver si le doy salida al resto del material.

lunes, agosto 25, 2008

Cuando la ficción quiere suplantar a la realidad

Hoy estaba viendo la tele un rato y zapeando me he encontrado con un episodio de la serie JAG, esa que parece Juzgado de Guardia pero con militares... Ha sido impresionante ver cómo han utilizado un programa de entretenimiento para hacer propaganda política sobre la invasión de Irak y de paso ridiculizaban al Tribunal de La Haya, tachándoles de corruptos e intrometidos.

Alguna otra vez que pasé unos minutillos viendo algún trozo de episodio de la serie me había preguntado cómo podía una producción cutre para TV tener tanto portaaviones, cazas y demás parafernalia que no parecía de cartón piedra, así que ahí estaba la respuesta: el tío sam ponía la pasta y los medios, a cambio de que le hiciesen una limpieza de imagen en la pequeña pantalla.

No deja de impresionar lo diversificadas que están las técnicas de maquinaria del ejército para cumplir sus objetivos, que pasan desde cargarse a periodistas que graban cosas que no deben, hasta meter su versión de los hechos en culebrones.

Volviendo a un tema de algo más de actualidad, como el reciente accidente del vuelo de Spanair, uno se plantea varias cosas... la primera, ¿cuánto tardarán en sacar el mini-serial o película de bajo presupuesto sobre el accidente del vuelo JK5022 (ya hemos visto el de Biescas, el de Miguel Ángel Blanco, el del 11M, el de El Solitario, algunas cuantas pelis sobre el 11S...)? Porque mucho rollo de autoregulación, sentencias judiciales sobre qué se puede o no se puede emitir, pero al final lo que cuenta es hacer caja, con fotos y videos reales o si no, pues inventados.

Pero el tema de no herir las sensibilidades es bastante jodido, porque cada uno tiene las suyas... parece que hay una gradación del morbo que va, por poner un ejemplo, desde películas bélicas basadas en hechos históricos, como "Enemigo a las Puertas", películas basadas en tragedias reales. como "Viven", y luego que no sabría muy bien cómo catalogar (a lo mejor como "género de sucesos").

Supongo que la diferencia estriba en el grado de control que tienen los protagonistas sobre sus vidas y sus actos. No es lo mismo narrar una historia épica de alguien que lucha por la libertad o contra un entorno adverso e implacable, que la de unos pobres mártires que reciben un tiro en la nunca o vuelan por los aires sin poder hacer absolutamente nada para evitarlo. Las primeras interesan porque sirven de ejemplos de superación, nos hacen ver la fortaleza del ser humano; las segundas son una mezcla entre un programa del corazón sobre las vidas de gente anónima que tuvo la mala suerte de estar en el sitio equivocado en el peor momento y una ejecución en diferido.

Retomando el asunto de cómo afrontan las noticias los medios, me parece que hay una especie de código o acuerdo tácito que les lleva a dar los primeros informes optimistas e ir dejando para después la carnaza (así les cunde más, supongo). Yo todavía no me creo que Miguel Ángel Blanco siguiese respirando cuando lo encontraron con dos tiros en la cabeza. Tampoco me creo que después de ver 4 trenes reventados en hora punta las primeras noticias indiquen que sólo hay heridos. Y me cuesta mucho creer que cuando un avión se convierte en una enorme bola de fuego alguien pueda pensar que es un incidente sin víctimas mortales. Aunque es más probable que sean las llamadas fuentes oficiales las que tienen esa actitud conservadora, para que la gente esté pendiente del televisor en lugar de salir a tomarse la justicia por su mano (como pudo haber pasado en el secuestro y asesinato de M. A. Blanco).

Hay un dato que me resulta curioso que nadie haya asociado todavía (ni como hipótesis remota) con la pérdida de control del aparato: muchos de los pasarejos estaban utilizando sus teléfonos móviles... supongo que cuando piden que se apaguen durante el despegue y el aterrizaje porque pueden interferir con el instrumental de vuelo no es algo arbitrario. Sería una ironía tremendamente macabra que precisamente el hecho de avisar a los familiares de que el avión tenía problemas fuese lo que desencadenase la tragedia. Espero que las causas reales fuesen otras, porque esa explicación sería la peor posible para consolar a los que quieren saber qué causó la pérdida de sus seres queridos...

Resumiendo: no estéis muy receptivos cuando os sentéis a ver la televisión, que la mitad de las cosas que nos cuentan tienen pinta de estar sesgadas y en la otra mitad salen Belén Esteban y Anita Obregón.

jueves, agosto 21, 2008

La diferencia entre tú y yo

Me da igual que te tires 3 días haciendo memoria de todos mis "trapos sucios" (lo pongo entre comillas, porque la mayoría de las cosas son apreciaciones subjetivas de mis intenciones totalmente equivocadas; o directamente fantasías)...

Yo no me avergüenzo de mi pasado. Me da igual si lo publicas en tu blog, si se lo mandas por correo a todos mis amigos o si sale en la primera plana de El País. Es más, me parece encomiable tal esfuerzo biográfico, cualquiera diría que te has pasado tu vida más pendiente de la mía que de la propia tuya. A ver si superas de una vez el complejo de príncipe destronado, que ya te ha dado tiempo en 26 años.

A una persona que no tiene nada que ocultar, no se le puede hacer daño con cosas tan burdas.

Por cierto, queda muy coherente con lo de que tienes mucha clase, sí señor.


Actualización: aquí está el post que retrata lo mala persona que soy, por si a alguien le interesa.

martes, agosto 19, 2008

Diga usted que sí, jefe

He quitado el post anterior a petición de mi madre, porque alguien le fue lloriqueando para que me pidiese que lo retirase (ya que ella ni siquiera conocía mi weblog)...

Me molesta de sobremanera haber tenido que hacerlo, porque como dice mi abuela "quien dice la verdad ni peca ni ofende", y yo no utilizo la mentira para conseguir mis fines, sean cuales sean, pero supongo que hay cosas que no se le pueden negar a una madre.

De todos modos, en cierta manera sobraba, no era necesario que yo moviese ni un dedo, las cosas siempre acaban cayendo por su propio peso.

Ahora yo me voy a disfrutar de la vida, que tengo unos amigos cojonudos que lo darían todo por mí y yo por ellos, una carrera llena de posibilidades sin tener que lamerle el culo a nadie y una novia realmente maravillosa a la que adoro. No necesito envidiarle nada a nadie.