domingo, junio 28, 2009

Locura ferroviaria

Vale, sé que prometí subir fotos, pero es que cuando he visto las he hecho últimamente son todas una puta mierda, no hay nada digno de especial mención... bueno, quizá la de la lata de SPAM, pero de esas podéis encontrar miles en la web.

Así que, como cojo bastante el tren y el metro, voy a poner otra nota sobre los distintos niveles de locura ferroviara a los que se puede llegar.

El nivel 0 es que todo va bien, no hay muchas posibilidades de joder al viajero. Hay una relación biunívoca entre andén, línea y sentido en cada estación, las líneas son líneas (tienen únicamente dos puntos extremos, quitando el caso de alguna línea circular) y todos los trenes van desde una cabecera hasta la otra en los mismos horarios. Un buen ejemplo es el metro de Madrid.

El siguiente, el nivel 1, es en el que ya empiezan a tocar los cojones un poco al usuario. Por ejemplo, por un mismo andén pueden parar trenes de distintas líneas o algunos trenes no van hasta el final de la línea. Por ejemplo, el metro de París (sin contar con el RER y alguna línea suelta, que tendrían características del nivel 2 también).

El nivel 2 es un paso más en la jodiendia, además tenemos líneas que se bifurcan, que tienen trayectos alternativos, estaciones en las que algunos trenes pueden parar o no según la hora del día y además según les salga de los cojones, no les tiembla el labio en absoluto para colgar el cartel de "Engineering works" un fin de semana sí y otro también y cortarte 2 o 3 líneas principales. Aquí tenemos el metro de Londres como buen ejemplo.

Podríamos pensar que la locura no puede ir más allá, pero nos equivocaríamos. Hay un nivel 3. Yo creía que lo había visto todo hasta que hace un par de fines de semana iba hasta Gatwick a coger un avión. Pues bien, según estaba esperando en Clapham Junction, anunciaron por megafonía que los pasajeros debíamos prestar atención a qué vagón nos subíamos, porque el puto tren se dividiría en dos a mitad de camino, tomando un destino los cuatro primeros vagones y otro destino distinto los cuatro últimos.

Si esto no lo hacen únicamente para descolocar al personal y dar un poco por el culo, que alguien me lo explique, porque lo veo rozando el límite de lo absurdo. Ahora cada vez que oígo un anuncio por megafonía mientras espero un tren me echo a temblar.

2 comentarios:

Omar dijo...

Lo importante es quejarse eh.
Encima que por el precio de un billete o un abono, vives todos los dias una avenutra....xD

Andrés dijo...

Sigo esperando fotos...