martes, enero 19, 2010

dos historias de pingüinos

Pues como iba diciendo en el último post, al final me decanté por Fedora 12 de 64 bitEnlacepara el Acer Aspire 5737Z, y casi todo bien.

Hay algunos detalles que no me molan:

  • no tener aceleración 3D con el drive Nouveau que viene por defecto (le puse el propietario de NVidia y santas pascuas)
  • el touchpad no hace click con un toque (se puede cambiar en las preferencias de usuario, pero eso no afecta al GDM, obviamente... tengo que investigarlo más)
  • el two finger scroll (the pleaser) no funciona como es debido.
El resto de cosas parece que sí funcionan bien:
  • botones del volumen
  • salida HDMI (aunque no he llegado a descubrir cómo se pone un escritorio virtual aparte, eso también lo tengo que investigar)
  • el botón de apagar la wireless funciona... lo que no he conseguido es reconectarla, SELinux se caga en mi puta madre cuando lo hago.
Y luego está el misterioso botón del Bluetooth, porque que yo sepa este ordenador no tiene bluetooth ni pollas.

Pero bueno, vamos a lo más gracioso. Como había comentado por ahí, el ordenador me lo devolvieron sólo con el Güindous Ceguera, que es una bazofia (y más según llena lleno de spyware y mierdaware), así que por seguir echando unos vicios güindoseros sin tener que vomitar demasiado, me dio por probar el Güindous Mi Polla-Pá-Tu-Ojete instalándolo en la partición que había libre (muy considerados los del servicio técnico, sólo usaron la mitad del disco duro para el Ceguera).

La verdad es que las pretensiones se cumplieron, no me hizo vomitar en el rato que lo tuve en marcha. Una sensación agridulce, porque algunas de las cosas que estaban bien, estaban claramente copiadas de Gnome y KDE (como por ejemplo lo de arrastrar para reubicar los botones de la barra de tareas), lo cuál en el fondo le tiene que joder a un buen Linuxero (¡el que quiera cosas chulas, que se joda y use GNU/Linux!)

Pues bien, tras instalar Fedora 12 en la partición del Ceguera, oh, sorpresa, GRUB me ofrece la opción de arrancar... la partición de recovery de ACER. No pasa nada, simplemente está mal puesta la unidad, se cambia y asunto arreglado. Error, no encuentra el boot manager. Te cagas, el cabrón del Güindous Mi-Polla-Pá-Tu-Ojete lo que hizo fue instalar su gestor de arranque en la partición del Ceguera, que fue totalmente obliterada por Fedora 12, imposibilitando arrancar el flemante (sí, de flema, expectoración) Güindous Ojete.

Pero qué quieres que te diga, en el fondo me alegro. Penguin Powah y que le den mucho po'l culo a Redmond.


El otro asunto relacionado con pingüinos tiene que ver con la ola de frío que azotó Gran Bretaña, cubriéndolalo por completo de nieve y hielo (pinchad en el enlace y ved la foto, que no tiene desperdicio). Aunque más bien debería decir pingüinas.

Vaya cojonazos que tienen las inglesas. Hace un par de semanas, al volver del gimnasio un viernes por la noche (sí, ¿qué pasa? ¡que te destruyo! ¡que voy tó ciclao!), mientras mi colega Abel y yo íbamos abrigados hasta las cejas, nos cruzamos con al menos una docena de chavalas que iban medio en pelotas y con tacones.

Como os lo cuento, qué valor que tienen las inglesas. Yo ya tenía que hacer malabarismos para no escoñarme con el hielo y ellas ahí, dándolo todo. Encima con el riesgo añadido de que si se caían, poquita ropa les iba a amortiguar el golpe (y la humedad).

Total, que me acordé de Búfalo Bill, el de El Silencio de los Corderos, y creo que ni Gore-Tex ni Tinsulate ni hostias, lo que necesitamos es una chupa de piel de inglesa. ¡Eso sí que tiene que abrigar! Abel dice que no hace falta despellejarlas, que con que se te echen encima ya dan suficiente calor.

Eso también me recuerda que me gasté 30£ en unas botas cojonudas para la nieve, forradas con piel e inmediatamente dejó de nevar y a los dos días ya se fundió todo. Por cierto, esto me ha debido afectar malamente a la cabeza, porque en cuanto vi que hacía 5 grados pensé "coño, qué calorcito".