lunes, enero 07, 2008

canon fodder

¡Hoy toca una de canon, queridos míos! Sí, ya sé que ha sido un tema recurrente por aquí, pero no deja de asombrarme que todavía haya gente que piense que es algo normal y justo, por eso nunca está de más seguir ilustrándolo con nuevos ejemplos de vez en cuando...

Lo primero, por si alguien no sabe a qué canon me estoy refiriendo, es aclarar que se trata del canon digital recientemente aprobado por el Congreso de los Diputados que da potestad a algunas organizaciones especializadas en chantaje y extorsión para cobrar un impuesto (dicen que técnicamente no es un impuesto, así que lo cambio) robar con cada venta de cualquier dispositivo o medio que permita copiar o reproducir obras que puedan estar sujetas a derechos de autor.

Como he recalcado en el párrafo anterior, estamos hablando de un gravamen que se aplica en casos muy hipotéticos. Algunos esgrimen como principal argumento en contra que vulnera la presunción de inocencia, cosa que es totalmente falsa, puesto que no se incurre en ningún delito copiando o reproduciendo material sujeto a derechos de autor, siempre que lo hagas sin ánimo de lucro, claro.

Pero vamos a ahondar un poco más... ¿por qué los "artistas" deben tener derecho a cobrar varias veces por un único "producto"?; a mí eso me parece bastante inmoral, es como si vas a un restaurante, comes ajos y el camarero te cobra un suplemento porque te van a repetir.

No sé si me explico, pero un músico debería cobrar por estar componiendo, tocando, o cantando, no estar sentado en el sillón de su mansión de Miami mientras yo compro una tarrina de cederrones para usarlos de posavasos.

Vamos con unos cuantos ejemplos más, que clarifican el asunto para los que todavía estén escépticos:
  • A mí me gustaría imponer un gravamen a las cámaras fotográficas, en concepto de compensación por derechos de imagen, no sea que alguien me saque una foto y luego la venda por ahí... bueno, pues si eso es flipante, más flipante es que tienes que pagárselo a la SGAE porque la tarjeta de memoria que usas podría almacenar musiquita.
  • Supongamos que un albañil pone ladrillos en un edificio, que más tarde alberga la sede de una empresa con millones de beneficios y el albañil va a reclamar su parte, o mejor aún, va a pedírsela a los clientes de la empresa. Absurdo, ¿no?, pues eso es lo que pasa con la música, un tío graba un disco, otro hace negocio con él y el "artista" va a exigirle su parte a los consumidores.
  • Lo de la "compensación por copia privada" es conceptualmente similar a que cuando te comprases un coche, el gremio de taxistas te cobrase un impuesto por los taxis que vas a dejar de coger al desplazarte en tu vehículo propio.
  • Los pintores, esos grandes olvidados, tienen que trabajar a diario pintando y nadie les paga una compensación por los cuadros de los que alguien ve una reproducción en una página web. No veo por qué la música debería ser distinta a la pintura.
Luego hay otros aspectos más profundos, sobre si realmente esa mierda impulsa la cultura... yo creo que no, las mayores composiciones de la historia de la música se hicieron en una época en la que el modelo de retribución era el mecenazgo. Si eras bueno, tenías un mecenas que te pagaba por componer. Si eras malo, te daban por el culo y te tenías que poner a currar como todo el mundo. Tan sencillo y eficaz como la misma selección natural.

En aquella época dorada de la música (me refiero al barroco, clasicismo y romanticismo), quien tenía la potestad de decidir quién podía dedicarse a la música (o a la pintura, escultura, poesía...) normalmente era un miembro de la nobleza ilustrado; así que puede parecer que era algo muy anti-democrático y que el sistema actual es mejor. ¿Seguro?. Sigo sin creérmelo, hoy en día en lugar de ser una persona (con cierto nivel cultural) que va a dedicar su dinero de forma más o menos altruista (no espera ningún retorno económico a cambio) para que su protegido pueda desarrollar su actividad artística sin que tuviese que preocuparse demasiado por sus sustento, resulta que el que toma la decisión de quién puede vivir dedicándose al arte (es decir, vendiendo discos o libros) es un empresario, al que el arte no le interesa lo más mínimo, sólo sacar al mercado el producto más rentable posible (si no mirad las secciones de grandes éxitos musicales y bests sellers, el 99% de lo que encontraréis es la misma mierda, de idéntico olor, color y sabor).

Eso destruye completamente la innovación artística. Lo que interesa es repetir la fórmula que da dinero, no progresar e investigar en nuevos campos (musicales, pictóricos, literarios, etc.).

Hasta ahí es malo, pero es que lo que viene a continuación es peor... agarraos los machos.

Estos "artistas" de postín, en principio son únicamente marionetas de las multinacionales discográficas y las editoriales, realmente cualquiera vale para estampar su cara en la portada de un disco y que las niñas se corran con él. Son perfectamente reemplazables y de hecho, podéis ver que de los super-ventas de hace un par de años años, el 99% de los que estaban en los primeros puestos de "las listas de popularidad" ya han pasado a la historia (es un decir, qué más quisieran, ja ja ja...) y han sido sustituidos por otros pimpollos cortados por el mismo patrón.

Pero que esta panda de gañanes sean analfabetos no quiere decir que sean gilipollas. Conscientes de que el mismo sistema mercantilista que les encumbra la cima del éxito a la velocidad del rayo también les pone con el culo al aire con la velocidad de la diarrea*, deciden buscar una solución que les pueda mantener sin dar un palo al agua a perpetuidad. Veamos cómo se construye esa solución.
  • Paso cero: la única herramienta de la que disponen es el impacto mediático, que por desgracia para ellos, les dura bastante poco. Hay que conseguir explotarla con efectividad y durante un período de tiempo indefinido.
  • Primer paso: asociarse. Hay que montar una entidad que pueda perdurar en el tiempo, ya que la vida de cada mosquito es efímera. Es importante que la sociedad esté montada de tal forma que el poder lo acaparen unos pocos y que los estatutos no se puedan cambiar sin que esa oligarquía de su visto bueno, para entrar un un círculo vicioso del que no se pueda escapar.
  • Segundo paso: conseguir que todos los mosquitos se asocien. Hay que prometerles a los chavales jóvenes el oro y el moro si hace falta, e incluso hacer creer que es imprescindible formar parte de esa asociación si se quiere ser "artista".
  • Tercer paso: ahora que ya se tiene asegurado que siempre habrá carne fresca que sea capaz de influir en la opinión pública (bueno, al menos en la de los retrasados), significa que se puede negociar con votos con los políticos. Llega el momento de "tú me rascas la espalda a mí y yo te la rasco a ti".
  • Cuarto paso: acoso y derribo desde el gobierno. Hace creer a los ciudadanos que son delincuentes al ejercer sus derechos, mediante campañas pagadas con los impuestos de los propios ciudadanos.
  • Quinto paso: legitimación de tasas injustas. Y (casi) nadie dice nada.
Todo esto aderezado con montones de sicarios que recorren los comercios amenazando a los propietarios, con intrusiones en la intimidad de las personas, con puñados de abogados que demandan por calumnias a cualquiera que proteste y con mucha mala hostia. Y mientras, intentan dar imagen de víctimas, pobrecitos ellos los "artistas", sin perrito que les ladre. Me resulta tan aberrante...

Volviendo al tema anterior, parece que la sociedad tiene tan interiorizado que un "artista" es una persona que está por encima de los asuntos mundanos y que una vez que ya ha sacado un "pelotazo" está eximida de trabajar de por vida... y esa es la mentalidad que tiene que cambiar.

Tengo unos cuantos colegas que tocan en grupos, y he de reconocer que son buenos o como mínimo originales y divertidos, pero ahí están compaginando su faceta de músicos con sus trabajos de asalariados y están tremendamente contentos de que la gente vea sus vídeos en el youtube, se baje sus canciones de sus páginas web y de que cualquiera pueda copiarse sus discos para escucharlos en el coche. Eso es lo que se llama amor al arte y es lo que diferencia a un artista de un "artista".

Por suerte, las cosas están a punto de caramelo para que se produzca un cambio de paradigma... gracias a Internet las discográficas sobran, todo el mundo puede publicar sus creaciones libremente y todos podemos ser mecenas de quien queramos. Supongo que alguien lo llamará cultura 2.0 o algo parecido :-p




* Recordemos que es aún mayor que la de la luz, porque cuando tienes diarrea vas corriendo al baño, le das al interruptor y antes de que se encienda ya te has cagado encima.

2 comentarios:

donbot dijo...

Yo creo que en general los artistas están pillados por los huevos. Necesitan publicidad y eso es lo que les ofrecen las discográficas mediante los discos, de los cuales los artistas reciben una cantidad mínima de dinero.

Los artistas no pueden morder la mano que les da de comer, excepto los que ya están instalados de verdad (Sabina y cía.) y se la pela todo este tinglao porque ellos mismos son publicidad. ¿Cómo va a renegar Bisbal de la maquinaria de la música, que es la que le ha puesto donde está?.

Las discográficas se escudan en que la distribución de un disco es muy cara, pero eso podría cambiar algo con Internet.

Digo yo, vamos.

Freeman dijo...

Podrías haber resumido todo el post con "Hay que decirlo más", y un enlace a Youtube...