viernes, diciembre 17, 2004

¡La boca es para beber...

y no para decir gilipolleces!

Me hace bastante gracia ver a Carod-Rovira bajándose los pantalones en cuanto les tocan la pela. Pero creo que a veces las disculpas no son suficientes. Sobre todo cuando alguien se pasa de la raya tantas veces.

¿Se puede saber qué ganaba el notas ese promoviendo un boicot contra la candidatura de Madrid para los JJ.OO. del 2012? Mucho me temo que los nacionalistas catalanes se mueven simplemente por envidia pueblerina hacia los de la capital... no se me ocurre ninguna otra explicación. Es como la rabieta de un niño pequeño, inofensiva, pero incordia. A veces a los niños pequeños hay que soltarles dos hostias bien dadas para que se queden tranquilos y creo que ya va siendo hora de que alguien se lleve las suyas.

Supongo que más de uno se encuentra al igual que yo en un dilema moral... ¿boicot al cava? pues por una parte resulta divertido jugar al mismo juego de a ver quién putea más, pero sinceramente, creo que en Madrid tenemos mucha más clase como para ponernos a su nivel. Yo por mi parte pienso seguir bebiendo whisky, ron y vodka combinados con coca-cola, limón y naranja respectivamente. ¡Qué bella es la vida cuando se observa a través de un cubata!

Quien siembra tormentas, recoge tempestades, ¡apúntatelo Carod-Rovira!

P.D. Y soy republicano y de izquierdas.

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