lunes, octubre 13, 2008

You call it a mascot, we call it hamburger!

Ya llevo las suficientes anécdotas acumuladas como para soltar otro post sobre el american way of life, así que vamos a ello.

El título del post es lo que ponía en la camiseta que llevaba un chaval en la Texas A&M, que tenía el dibujo de una simpática vaquita. ¿Por qué me acuerdo de esto? Pues porque el tío estaba intentando atrapar una ardilla con una red para nosequé polladas de esas de las fraternidades de las universidades americanas. Como parecía divertido, nos fuimos uniendo unos cuantos a la cacería. En un momento dado, la ardilla se subió a un árbol y no se quería bajar... yo como estoy curtido en las frikadas del Bestia Team les dije que me podía subir para hacerla bajar, así que dicho y hecho, ahí me tenéis a casi diez mil kilómetros de casa subido a un alcornoque texano.

La ardilla bajó en cuanto le pegué unos cuantos meneos a la rama y todos estaban entusiasmados. El chaval de la camiseta graciosa les contó al resto que yo era de España (ya se lo había comentado yo antes) y todos asintieron con admiración mientras yo baja de un salto. De puta madre, si no tenían suficiente con este tipo de cosas , esto y esto ahora llego yo y les hago creer que en España vivimos en los árboles. De todos modos, al final el chaval no consiguió atrapar a la ardilla.

Algo que llama la atención de Texas es lo verde que está todo. Cuando dicen Texas, lo que se evoca son desiertos, cactus, amplias llanuras y vaqueros. Pues bien, ahí hay una pequeña contradicción, los vaqueros cuidan de las vacas y las vacas necesitan hierba para pastar. Así que lo de los desiertos y los vaqueros son cosas bastante incompatibles. Además, hay una humedad en el ambiente acojonante.

Veamos más cositas que me han ido pasando... estar en Estados Unidos es parecido a la pantalla del Super Mario Bros 3 en la que todo es gigante. Aquí todo es XXL. Los coches, jodidamente enormes, los Hummer ya me empiezan a parecer normales y todo. La comida, también viene envasada en recipientes descomunales, la leche y los zumos no los compras en envase de litro, sino de un galón (casi 4 litros).

Respecto al tema de las carreteras, una cosa que me sorprende es que no hay rotondas ni pasos elevados. Aquí todo lo solucionan con cruces a nivel y si hay mucho tráfico pues plantan un semáforo y ya está. Incluso en las autopistas. Por suerte aquí hasta el coche más mierda tiene como poco 170cv y uno puede incorporarse rápido. Ayer sin ir más lejos tuve que darlo todo con el Subaru para no eternizarme esperando y justo tenía al lado al Sheriff del contado, que se puso al lado con el coche y se nos quedó mirado un rato.

Más de las pequeñas diferencias que llaman la atención, aquí al McRoyal con queso lo llaman Cuarto de Libra con queso... ¿y al Whopper cómo lo llaman? Pues Whopper. Ahora en serio, las hamburgueserías son prácticamente iguales, pero con algunas diferencias que hay que conocer para no hacer el ridículo. Lo primero es que para pedir la hamburguesa con patatas y bebida, no pides "menu" (que es realmente la carta, y quedas un poco gilipollas), sino "meal". Tampoco indiques de qué quieres la bebida, porque ellos te dan el vaso y luego te lo llenas tú de lo que quieras las veces que te apetezca (como en el Ikea en España). Las servilletas y el ketchup suelen estar junto a las bebidas, para el tomate tienes un dispensador con el que te llenas unas tacitas de papel en las que luego puedes mojar las patatas o incluso la hamburguesa (en serio, lo he visto hacer, ¡la gente moja la hamburguesa en el ketchup directamente!).

Vivo en el país de los sabores... ¡y es un país grande! Otra cosa que sorprende es la variedad de todo que hay. Mismamente en el McDonalds tienes para elegir de refrescos, además de las típicas Coca-Cola normal y Light, Sprite y Fanta (sólo de Naranja), Dr. Pepper, Cerveza de Gengibre, Powerade, dos variedades de té... En los supermercados es todavía más exagerado, por ejemplo, hay filas enormes enteras dedicadas solo a los helados, que también vienen en tamaño elefantástico, por cierto (vi una tarrina de helado de vainilla que por lo menos era de 5 litros... hmmmm... yummy!).

También he estado en una misa baptista. Es parecido a lo que sale en las pelícuas, cantaban bastante y eso, pero no había negros. En el sermón me quedé un poco flipando porque a no ser que entendiera mal (que es muy posible), pusieron a España como mal ejemplo de religiosidad. Je je je je... esos no sabían que mientras aquí sólo había indios nosotros ya estábamos quemando herejes en la hoguera como unos campeones. El predicador estuvo un buen rato haciendo mofa del sacramento de la confesión como medio de expiar los pecados, usando un ficticio "kit de arrepentimiento" que compró en una tienda española como elemento ilustrativo, supongo que a modo de metáfora de las bulas. Luego estuvo hablando sobre que Jesús era la piedra fundacional (cornerstone, que aunque normalmente se traduce como piedra angular son conceptos arquitectónicos distintos) sobre la que se construían las vidas de los cristianos. Estuve a punto de levantar la mano y decirle que no estaba de acuerdo, que la piedra sobre la que está construida la Iglesia es San Pedro, por designio de J.C. en persona, que si continuamos la metáfora arquitectónica él sería el albañil, y el arquitecto sería el Espíritu Santo. Ese es el problema de alejarse de la tradición grecorromana, que Peter y Stone no están tan claramente relacionadas etimológicamente como Pedro y Piedra (o similares) en las lenguas romances. No dije nada para evitar una situación violenta, que con el Speakers' Corner en Londres ya tuve bastante experiencia oradora.

Ahora por fin, lo que todos estábais esperando... ¿Cómo son los cagaderos americanos? Si alguna vez os ha llamado la atención lo fácil que es sumergir la cabeza de alguien en el retrete en las películas, la explicación está en que aquí el agua del tubo sifónico llega mucho más arriba. La ventaja que tiene esto es que cuando cagas, la mierda cae al agua desde menos altura y con eso las probabilidades de salpicarte el ojete y de que roce la pared y deje mancha son menores. Por eso tampoco tienen escobillas.

Bueno, por ahora eso es casi todo. En el próximo post seguiré contando las cosas que me vayan pasando y hablaré sobre las visitas que estamos haciendo por aquí.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo de los retretes ya lo sabíamos gracias al documental "Rocco las deja mudas", mu rico por cierto.

Lo que realmente queremos saber es (1) el diámetro de las tetas americanas, a ojo de buen pajero, y (2) si realmente hay mozas patinando en tanga por la calle.

Por cierto, recuerda que las probabilidades de cruzarte con Chuck Norris en Texas son más elevadas, así es que por lo menos usa una coquilla y patea primero.

fortran dijo...

Pues a ojo de buen pajero, yo diría que me la cascaría con aproximadamente 1 de cada 5 tías que veo pasar, lo que viene siendo un 20% de mameillas apetecibles. El diámetro óptimo de ese 20% de jamelgas cuyos pechos me comería, es más o menos lo que abarcan mis manos con un margen de tolerancia del 200% para arriba y el 5% para abajo.

Lo de las mozas en tanga creo que es más al Este, en Florida, que un buen amigo pudo constatarlo cuando estuvo en Miami haciendo auditoridas sesuales del finstro vaginal.

Si me cruzo con Chuck, no creo que ni la coquilla ni patear primero me salven, así que me haré el muerto antes de que su mirada me fulmine de verdad, con un poco de suerte pensará que no soy una presa digna para recibir una patada giratoria.